lunes, 30 de marzo de 2015
VIVA CHILE, M...
Cuando al alba sale el huaso a destapar estrellas
y, mojado de rocío, enciende el fuego en sus espuelas
cuando el caballo colorado salta la barra del mar
y se estremece el lago con una lenta bruma de patos,
cuando cae el recio alerce y en sus ramas cae el cielo:
digo con nostalgia ¡VIVA CHILE MIERDA!
Cuando el buzo ilumina su escafandra
y las ballenas se acercan a mamar en el vientre de las lanchas
cuando cae al fondo del océano la osamenta de la patria
y como vaca muerta la arrastra la ola milenaria
cuando explota el carbón y se enciende la Antártica:
digo, pensativo, ¡VIVA CHILE MIERDA!
y, mojado de rocío, enciende el fuego en sus espuelas
cuando el caballo colorado salta la barra del mar
y se estremece el lago con una lenta bruma de patos,
cuando cae el recio alerce y en sus ramas cae el cielo:
digo con nostalgia ¡VIVA CHILE MIERDA!
Cuando el buzo ilumina su escafandra
y las ballenas se acercan a mamar en el vientre de las lanchas
cuando cae al fondo del océano la osamenta de la patria
y como vaca muerta la arrastra la ola milenaria
cuando explota el carbón y se enciende la Antártica:
digo, pensativo, ¡VIVA CHILE MIERDA!
Cuando
se viene el invierno flotando en el Mapocho
como un muerto atado con alambres, con flores y con tarros
y lo lamen los perros y se aleja embalsamado de gatos
cuando se lleva un niño y otro niño dormidos en su escarcha
y se va revolviendo sus grises ataúdes de saco:
digo enfurecido ¡VIVA CHILE MIERDA!
como un muerto atado con alambres, con flores y con tarros
y lo lamen los perros y se aleja embalsamado de gatos
cuando se lleva un niño y otro niño dormidos en su escarcha
y se va revolviendo sus grises ataúdes de saco:
digo enfurecido ¡VIVA CHILE MIERDA!
Cuando
en noche de luna crece una población callampa
cuando se cae una escuela y se apaga una fábrica
cuando fallece un puerto en el Norte y con arena lo tapan
cuando Santiago se apesta y se oxidan sus blancas plazas
cuando se jubila el vino y las viudas empeñan sus casas:
digo cabeza bajo ¡VIVA CHILE MIERDA!
cuando se cae una escuela y se apaga una fábrica
cuando fallece un puerto en el Norte y con arena lo tapan
cuando Santiago se apesta y se oxidan sus blancas plazas
cuando se jubila el vino y las viudas empeñan sus casas:
digo cabeza bajo ¡VIVA CHILE MIERDA!
Me
pregunto de repente y asombrado, ¿por qué
diré Viva Chile Mierda y no Mier... mosa Patria?
quizás en mi ignorancia repito el eco de otro eco:
¡Viva! dice el roto con la pepa de oro entre los dedos
¡Chile! dice el viento al verde cielo de los ebrios valles
Mierda! responde el sapo a la vieja bruja de Talagante.
diré Viva Chile Mierda y no Mier... mosa Patria?
quizás en mi ignorancia repito el eco de otro eco:
¡Viva! dice el roto con la pepa de oro entre los dedos
¡Chile! dice el viento al verde cielo de los ebrios valles
Mierda! responde el sapo a la vieja bruja de Talagante.
¿Qué
problema tan profundo se esconde en las líneas de mi mano?
¿Es mi país una ilusión que me sigue como la sombra al perro?
¿No hay Viva entre nosotros sin su Mierda, compañeros?
la una para el esclavo, la otra para el encomendero
la una para el que explota salitre, cobre, carbón, ganado
la otra para el que vive su muerte subterránea de minero.
Y como penamos y vivimos en pequeña faja de abismo
frente al vacío alguien gritó la maldición primero.
¿Fue un soldado, herido en la batalla de Rancagua?
¿Fue un marino en Angamos? ¿Un cabo en Cancha Rayada?
¿Fue un huelguista en La Coruña? ¿Un puño cerrado en San Gregorio?
¿O un pascuense desangrándose en la noche de sus playas?
¿No cantó el payador su soledad a lo divino
y a lo humano y se ahorcó con cuerdas de guitarra?
¿No siguió al Santísimo a caballo y a cuchillás mantuvo al diablo a raya?
¡Ah!, qué empresa tan gigante para destino tan menguado.
¿Es mi país una ilusión que me sigue como la sombra al perro?
¿No hay Viva entre nosotros sin su Mierda, compañeros?
la una para el esclavo, la otra para el encomendero
la una para el que explota salitre, cobre, carbón, ganado
la otra para el que vive su muerte subterránea de minero.
Y como penamos y vivimos en pequeña faja de abismo
frente al vacío alguien gritó la maldición primero.
¿Fue un soldado, herido en la batalla de Rancagua?
¿Fue un marino en Angamos? ¿Un cabo en Cancha Rayada?
¿Fue un huelguista en La Coruña? ¿Un puño cerrado en San Gregorio?
¿O un pascuense desangrándose en la noche de sus playas?
¿No cantó el payador su soledad a lo divino
y a lo humano y se ahorcó con cuerdas de guitarra?
¿No siguió al Santísimo a caballo y a cuchillás mantuvo al diablo a raya?
¡Ah!, qué empresa tan gigante para destino tan menguado.
Entre
nieve y mar, con toda el alma, nos damos contra un rumbo ya tapiado,
por consecuencia, en la mañana cuando Dios nos desconoce,
cuando alzado a medianoche nos sacude un terremoto,
cuando el mar saquea nuestras casas y se esconde entre los bosques,
cuando Chile ya no puede estar seguro de sus mapas
y cantamos, como un gallo que ha de picar el sol en pedazos,
digo, con firmeza, ¡VIVA CHILE MIERDA!
por consecuencia, en la mañana cuando Dios nos desconoce,
cuando alzado a medianoche nos sacude un terremoto,
cuando el mar saquea nuestras casas y se esconde entre los bosques,
cuando Chile ya no puede estar seguro de sus mapas
y cantamos, como un gallo que ha de picar el sol en pedazos,
digo, con firmeza, ¡VIVA CHILE MIERDA!
Y
lo que digo es un grito de combate
oración sin fin, voz de partida, fiero acicate
espuelazo sangriento con las riendas al aire
galopón del potro chileno a través de las edades,
es crujido de capas terrestres, anillo de fuego,
vieja ola azul de claros témpanos pujantes.
País-pájaro, raíz vegetal, rincón donde el mundo se cierra,
quien lo grite no tendrá paz, caerá para seguir adelante.
Y porque de isla en isla, del mar a la cordillera,
de una soledad a otra, como de una estrella a otra estrella,
nos irá aullando en los oídos la sentencia de la tierra:
digo, finalmente, ¡VIVA CHILE MIERDA!
oración sin fin, voz de partida, fiero acicate
espuelazo sangriento con las riendas al aire
galopón del potro chileno a través de las edades,
es crujido de capas terrestres, anillo de fuego,
vieja ola azul de claros témpanos pujantes.
País-pájaro, raíz vegetal, rincón donde el mundo se cierra,
quien lo grite no tendrá paz, caerá para seguir adelante.
Y porque de isla en isla, del mar a la cordillera,
de una soledad a otra, como de una estrella a otra estrella,
nos irá aullando en los oídos la sentencia de la tierra:
digo, finalmente, ¡VIVA CHILE MIERDA!
(Fernando Alegría)
viernes, 27 de marzo de 2015
jueves, 26 de marzo de 2015
EL SLP
El Síndrome de Lata Profunda SLP se presenta con mayor fuerza en la adolescencia y la juventud. Se manifiesta en aquel “no estar ni ahí” y en el crónico aburrimiento. Otros síntomas: exigir derechos y esquivar deberes, identificar disciplina con autoritarismo, afán de trocar –en el aula- rigor académico por lo light y el sacrificio por lo entretenido... A veces se encuentra un barniz “culto” y aparece un discurso ecoindigenista amalgamado con pesimismo. Lo persistente es la fiaca rubricada con el bostezo. Toda obligación es denunciada como represiva.
El SLP encubre un frenético consumismo en los sectores pudientes y aguda frustración en los de ingresos medios y bajos. Se expresa en la intoxicación de TV, en el sobreuso de teléfono hogareño, en la ducha caliente prolongada hasta el exceso, en la “durma” hasta medio día y en el “carrete” cada fin de semana. Dispara sobre el Servicio Militar Obligatorio y exige a los docentes aprendizaje entretenido y promociones automáticas. Otro rasgo es la cimarra incluyendo “macheteo” en esquinas estratégicas y “andar chutiando piedras” con moño, aro y pito en procura de ... nada.
Ante el SLP hay “güena onda”. Los padres abdican de su autoridad. Psicólogas y educadoras –por maternalismo- la legitiman. Lo “moderno” es “respetar la personalidad de los lolos, para evitarles trancas”. El P. Ejecutivo suprime la detención por sospecha y tolera la ingesta alcohólica en la vía pública. Los grafitis son murales y los grafiteros émulos de Diego Rivera. En suma, permisividad y luz verde al hedonismo y la chabacanería. En la otra ribera está Gabriela Mistral exhortando a los educadores a “extirpar la inercia fatalista y la languidez tórrida” como aporte a superar “nuestra inferioridad económica” que denuncia Encina ¿Los escucharemos?
jueves, 12 de marzo de 2015
CARRERA, PORTALES Y RREE
![]() |
| José Miguel Carrera |
Algo más acotado a diplomacia: con su gobierno comienza la intromisión, en Chile, de EEUU. Eso explica el influjo del cónsul Joel Roberto Poinsset. Este inspira el Reglamento Constitucional de 1812 que establece formulaciones lesivas a la Iglesia. Es un agente ligado a los servicios de espionaje de Washington. Después aparece impulsando la guerra de EEUU a México que significa, a esa república, la usurpación de la mitad de su territorio.
Carrera es enemigo del Ejército Libertador de los Andes. En oposición a O´Higgins promueve el aislacionismo. Acusa a San Martín del intento de convertir a Chile en “una obscura provincia del Río de la Plata”. Incluso es autor de una caricatura –quizás la primera con propósito político- en la cual el generalísimo trasandino monta al chillanejo representado como un borrico y látigo en mano maneja a rebaño ovejas que es el pueblo chileno.![]() |
| Portales: desmembrador |
Así el nuevo hogar de nuestra diplomacia se denomina Carrera con toda esa carga negativa. Eso es poco... en la muralla del titular de la Cartera está el retrato de Diego Portales Palazuelos. Se trata del belicista personaje impulsor de la guerra de Chile contra la Confederación Perú- Boliviana (1835-1839) culminada, después de dos expediciones, en Yungay, Ello cuatro decenios antes de la Guerra del Guano y el Salitre (1879-1883).
miércoles, 4 de marzo de 2015
GEOPOLITICA O ARQUEOLOGIA
Cada república de nuestra América posee su geopolítica. La conservan y cultivan las cúpulas de las respectivas FFAA. Se enseña en las Escuelas Matrices. En función de sus fundamentos las academias castrenses efectúan "juegos de guerra" y barajan "hipótesis de conflicto". Obvio. tienden redes de espionaje y contraespionaje. Es lo usual y escandaliarse por una denuncia de este tipo o desmentirla es parte del show.
Como caja de resonancia operan -en el faldeo de la pirámide- tenientes, sargentos y cabos. Fuera del cuartel están, cual ventrílocuos, los periodistas y los docentes. Los combustibles son el odio, el desprecio o el recelo al país fronterizo. A sus habitante se le visualiza como inferiores. Son potencialmente los enemigo de ayer, de hoy, de mañana y de siempre. Así se calca la polemológica del siglo XIX europeo.
Esa postiza geopolítica legitima los chauvinismos. Su complemento son la maratón armamentista que no sólo empobrece a cada país, sino también envuelve turbios negocios. En tales negocios la clase política envuelve a los altos jefes castrenses. Los artefactos bélicos de tierra, aire y mar exigen personal ad hoc y, por ende, becas a Europa y EEUU y dependencia en cuanto a repuestos. A pocos años los artefactos son chatarra.
Esta arcaica geopolítica se impone después de la Independencia. La concepción de Patria Grande que impulsaron los libertadores muy pronto cae echa añicos. La erosionan los Santander, los Páez, los Flores, los Castilla o los Portales. Tempranamente -apenas en 1835- Santiago se empeña en destruir la Confederación Perú-Boliviana. Lo logra en Yungay. Fragmentadores peruanos y bolivianos premian a los invasores.
La victoria de los atomizadores sobre los unificadores es completa. "No dejan títere con cabeza". Las oligarquías locales, a tres bandas, los endiosan convirtiéndolos en fetiches de bronce o mármol. A los libertadores les recortan el pedestal y ocultan sus postulados de integración. Se califica de "sueño" el proyecto bolivariano y las Facultades de Derecho enseñan: "el Estado es la nación políticamente organizada".
El afán desmenuzador ahora es aun más frenético. Está en alianza con los indigenismos de moda. Se escucha de un panmapuchismo que abarcaría comarcas chilenoargentinas. Por fortuna se extingue la quimera maya del subcomandante Marcos. Sin embargo, se intenta el renacer de la "nación aymará". Se refundaría el Collasuyo. Con ello se superaría el encierro centenario de Bolivia.
Se trata de una geopolítica de museo aun más dañiña que la tradicional bosquejada. Igual derecho a la autodeterminación podrán exigir de otras etnias aborígenes. Por ejemplo, los quechuas buscarán su abrevadero en el Cuzco. Exigirán ser reconocidos como "nacionalidad" los guaranies que, obvio, encontrarán oxígeno en Asunción. Será una geopolítica de arqueólogos con negativos efectos. Lo ya dividido se subdividiría.
lunes, 2 de marzo de 2015
POLITICA Y NEGOCIOS
Alberto Cabero, en su libro “Chile y los chilenos”, anota: “Es timbre de orgullo para Chile la tradicional probidad de sus Presidentes. Los que subieron ricos a la Moneda descendieron con sus fortunas mermadas. Los que llegan pobres salen a trabajar para poder ganarse el pan”. Comenta: “O`Higgins, dictador durante nueve años, no tuvo, al abdicar, lo necesario para irse a Inglaterra como eran sus deseos. Prieto abandonó el Poder para volver al Ejército. Manuel Bulnes economizaba hasta la luz en la Moneda. Manuel Montt y Germán Riesco reingresaron al Poder Judicial. La fortuna de los Errázuriz disminuyó en la Presidencia. Ocurre algo parecido con Pedro Montt. Aníbal Pinto que se niega a aceptar algún empleo público, entra al diario “El Ferrocarril” donde le crean el cargo de traductor del francés.
Balmaceda, heredero de gran fortuna, debió, en los últimos años, solicitar un préstamo de 25.000 pesos para terminar su casa, tras haber rechazado los obsequios principescos que pretendió hacerle Mr. North, Rey del Salitre. El Almirante Jorge Montt, enviado a Europa en comisión de servicio después de dejar la Moneda, tuvo que pedir dos meses de sueldo adelantados para preparar el viaje. Cuando la casa Armstrong, contratista naval, le regaló un automóvil, él lo entregó a los Arsenales de Marina. Al morir, no deja bienes que una casita que sus amigos le obsequiaron en una calle céntrica de Valparaíso y el dinero que le correspondió por derecho de presa, en la captura del “Huáscar”.
En estos últimos tiempos, como en el tango “Cambalache”, en la actividad política, todo ha cambiado y las denuncias de corrupción abundan por todos lados. .
miércoles, 25 de febrero de 2015
INDIGNADO ( Felipe Cubillos)
Soy un indignado
Pertenezco a ese grupo de chilenos que después del terremoto y tsunami del 27 de febrero de 2010 nos hemos dedicado a ayudar a levantar escuelas, jardines infantiles, botes de pescadores y comercios que fueron destruidos por la fuerza de la naturaleza. Hemos sido miles los que hemos dedicado nuestro mejor esfuerzo, nuestra pasión y nuestro compromiso en ayudar a volver a levantar a Chile. Lo hicimos desde la alegría y desde nuestra libertad.
Muchos lo hicimos donando a Teletón, Desafío Levantemos Chile, al Techo para Chile y a muchas organizaciones de la sociedad civil. Miles de jóvenes se volcaron a ayudar a miles de familias chilenas, y nos conmovimos con el sufrimiento, pero sobre todo nos cautivamos con el compromiso de tantos por reconstruir nuestra sociedad. Sabemos que todavía nos queda mucho por hacer.
Soy un indignado, porque trabajamos sin descanso para que ningún niño chileno perdiera su año escolar en 2010 y, junto a mucha gente, lo logramos. Pero, un año después, vemos que miles de nuestros jóvenes están a punto de perderlo.
Soy un indignado, porque logramos levantar escuelas caídas para que nuestros niños pudieran estudiar, pero, un año después, otros las queman.
Soy un indignado, porque trabajamos sin descanso para levantar los pequeños comercios devastados por el terremoto y tsunami para que los emprendedores se volvieran a levantar; pero, un año después, veo a cientos de comerciantes como ellos que sufren los destrozos de sus locales cada vez que hay una protesta callejera.
Soy un indignado, porque un joven inocente ha perdido su vida tan sólo por haber estado en el lugar y momento equivocados (mientras escribo esta columna nos acabamos de enterar de que la bala que mató al joven Manuel Gutiérrez salió del arma de un carabinero; ojalá tengamos la mesura para condenar un hecho puntual y no a una institución completa, pues si es así escalemos también hasta los organizadores de las protestas).
Soy un indignado, porque vimos cómo nuestros carabineros evitaban los saqueos en los días posteriores al terremoto, y ahora vemos cómo delincuentes, escondidos entre los estudiantes, los atacan sin piedad en cada protesta.
Soy un indignado porque, pese a todos los problemas que tenemos como sociedad, hemos tenido avances notables en las últimas décadas, y hoy nadie se atreve a reconocer su paternidad o maternidad.
Soy un indignado por esos pseudoempresarios que engañan a la gente, sobre todo a los más pobres, renegociándoles sus condiciones sin ni siquiera preguntarles.
Soy un indignado, porque conozco a muchos emprendedores de la educación subvencionada que, precisamente por hacerlo mejor que los colegios estatales (sí, los municipales, también son estatales), hoy día corren el riesgo de tener que cerrar sus colegios.
Soy un indignado, porque muchos de los parlamentarios de nuestro país han renunciado al liderazgo y responsabilidad que les otorgamos en las urnas.
Soy un indignado cuando veo al presidente del Colegio de Profesores defendiendo una supuesta calidad de la educación, cuando el gremio que preside se niega a evaluarse.
Soy un indignado, porque no estamos discutiendo las verdaderas y profundas razones de la pésima y desigual educación que les estamos entregando a nuestros jóvenes, quizás porque llevamos años usando a la educación como caballito de batalla de la política de turno.
Soy un indignado porque, salvo honrosas excepciones, hemos caído en la política de las encuestas y el Twitter, y hemos renunciado a defender las convicciones. ¿Qué tal si los políticos apagaran por unos días sus computadores y se dedicaran a defender sus convicciones?
Hoy día hablo por mí, y sólo por mí, porque además creo que no somos muchos los que en estos tiempos creemos en la libertad; sí, esa libertad para emprender, para equivocarse, para educar, para enseñar y para aprender.
Soy un convencido de que la derrota de la libertad no se debe a la fuerza de sus enemigos, sino que a la debilidad de sus defensores
Homenaje a Felipe Cubillos
lunes, 23 de febrero de 2015
FILOSOFIA SENCILLA
El pasado .................... PISADO
El presente .................. DE FRENTE
El futuro ...................... SIN APURO
=================
aporte del maestro Rogelio Ponce León
El presente .................. DE FRENTE
El futuro ...................... SIN APURO
=================
aporte del maestro Rogelio Ponce León
sábado, 14 de febrero de 2015
viernes, 13 de febrero de 2015
EXPRESIDENTE DE BOLIVIA EN CHILE
En mi condición de ciudadano chileno que
cree en la integración latinoamericana, lamento profundamente la reacción, en
una primera instancia, del canciller Heraldo Muñoz de no querer recibir al ex
Presidente de Bolivia, Carlos Mesa Gisbert y que luego esta haya sido la
posición manifestada por los parlamentarios de la Nueva Mayoría.
Una vez más el diputado Jorge Tarud ha dado
muestras de un patrioterismo
destemplado, tan alejado del apoyo que su padre don Rafael prestara a la política
integracionista del II gobierno del general Carlos Ibáñez del Campo.
En esta
oportunidad los diputados se han cerrado al diálogo. Cabe preguntarse si no será por temor a conversar
con una persona inteligente que usa
argumentos en la discusión.
Una vez más se muestra que los
parlamentarios no están realizando debidamente su rol de actores en las
relaciones internacionales.
Dr. Leonardo Jeffs Castro
Profesor Titular de Historia de Chile y América
Universidad de Valparaíso
Etiquetas:
dialogo,
jorge tarud,
leonardo jeffs,
presidente bolivia
jueves, 12 de febrero de 2015
sábado, 7 de febrero de 2015
MIN0RIAS Y MAYORÏAS ETNICAS
¿Que es lo nativo, lo
aborigen, lo autóctono, lo criollo, lo indígena? En las crónicas de la
Conquista se habló de los primitivos habitantes como de "naturales".
Luego se impondrá el error de Cristóbal Colón y se alude a "indios". Alguien con más de dos dedos de frente propone
"amerindios" porque no poseen ningún parentesco con los oriundos de
la patria de Gandhi, Nehru y Tagore.
Sea como fuere ese
mundo heterogéneo que se extiende de algonquinos y hurones a yaganes y onas hoy
no existe. En el contexto iberoamericano no suman más del 5%. Sin embargo,
una corriente de opinión se la juega por las "minorías étnicas".
Ello no es injusto, pero el estruendo, tan sobredimensionado supone que se
olvida a la "mayoría étnica" que cubre no menos del 90% restante. La
contundente masa es de casi 400 millones de habitantes.
A medio milenio
de historia cabe preguntarse ¿esa muchedumbre en Chile hispanopicunche, en Perú
hispanoquechua, en Bolivia hispanoaimara, en México hispanoazteca,
en Paraguay hispanoguaraní, en Brasil lusoangoleña... acaso no es nativa?
¿No nace aquí? “Natividad" -igual que "nacionalidad"- es un
concepto que se origina en nacimiento, dicho de otro modo, se refiere a la
cuna. Imposible sostener que esos 400 millones carezcan de
"abuelos" porque de allí deriva "aborigen".
Por cierto, disponen
de abolengo, dicho de otro modo, de antepasados. No hay duda son
autóctonos y no alóctonos. En su gigantesca mayoría -recurriendo a una
metáfora- no se han bajado ayer de los barcos, sino se vienen descolgando hace
siglos de los Andes. Arraigan en este "mundo ancho y ajeno". Por eso
son criollos aquellos beneficiarios del ius
soli y con mayor razón los que añaden al "locus" la sangre, es decir, el ius sanguinis.
Como lo anotan en
verso el peruano Nicomedes Santa Cruz y el cubano Nicolás Guillén, en
antropología Gilberto Freyre y en canto el panameño Rubén Blades esa
"mayoría étnica" es fruto de la mezcla. De esas sangres que se
funden en la epopeya de iberización cuyas fuentes están en el Nuevo
Mundo y aquellos otros afluentes provenientes de la Península y de
Africa. Esos “mancebos de la tierra” y aquellas muchachas
"champurrias" son los nuevos indígenas.
“Iindígena" es
quien es propio de un lugar así Isabel II y el Presidente Hollande
son indígenas, respectivamente, de Gran Bretaña y de Francia. Ha sido
incorrecto el uso de esta expresión tanto como aquel gentilicio erróneo de
Colón quien -el 12 de octubre de 1492- anota que había recalado en "las
Indias" y, por ende, tainos y caribes eran "indios" y por
extensión tal etiqueta abarca todas las colectividades cobrizas que habitaron
de Tierra del Fuego a
Canadá.
EL VIRAJE DE HERALDO...
http://eldesconcierto.cl/la-izquierda-con-heraldo-culpa-de-bolivia-o-concesion-al-chovinismo/
Con este link puedes informarte de opinión de Prof. Sergio Grez Toso de la Cancillería y, en particular, de la gestión diplomática de Heraldo Muñoz.
viernes, 6 de febrero de 2015
LA NUEVA CLASE POLITICA ABC1
Publicado en El Mostrador, 26.1.2015 por José Rodríguez Elizondo
Si el caso Penta reposicionó el viejísimo tema de la relación entre el dinero espurio y los representantes políticos, ahora hay que ir un poquíto más lejos: a la relación entre dichos representantes y el dinero limpio.
Pocos han reparado en que, a mayor cuantía de la dieta legal de los políticos, mayor tentación para ingresar al “mundo del dinero”, “hacer trabajar el dinero” y convertir en inversiones subrepticias hasta sus asignaciones colaterales (que antes se llamaban “pitutos”). Todo esto con los contribuyentes como sector trasquilado y el Estado como financista impersonal.
Sucede que en ese rubro ya hemos llegado al desarrollo pleno. Nuestros representantes están entre los mejor remunerados del mundo y el costo de nuestro servicio político incluso supera el de grandes potencias industriales. En esa línea vanguardista, la dieta parlamentaria y sus colgajos son una de las más rentables expectativas de bienestar global –económico, de estatus y de poder- a que pueden aspirar los hijos, cónyuges y otros parientes de los políticos.
Recurriendo a la jerga sociológica, en Chile estaría cristalizando una estructura social denominada “clase política ABC1”, especializada en la representación de terceros, con diversidad de motivaciones ideológicas, homogeneidad de intereses propios y aversión a la alternancia. Ahora, como dicho así resulta complicado, digámoslo de manera más simple: nuestros representantes políticos, gracias a sus altos ingresos, hoy pueden disputar respecto al bienestar de los otros, pero estarán siempre de acuerdo sobre el bienestar propio.
LA BRECHA
Inevitablemente, el fenómeno está configurando un distanciamiento creciente, material y moral, entre elegidos y electores. Mientras éstos perciben que sus votos sólo sirven para producir “gente pudiente”, aquellos se zambullen en una complicidad ecuménica: todos para uno en la defensa de la “desigualdad con ventaja”. Lo curioso es que las pocas excepciones conocidas apuntan a un reconocimiento tácito de la brecha. La diputada Karol Cariola, por ejemplo, ha dicho que, según pauta comunista tradicional, cede casi la mitad de sus ingresos a su partido. De paso, tal privación no le impide lucir estupendo.
Expresiones de ese apego a la dieta de la abundancia son el silencio soslayante, la descalificación sin fundamentos, el “empate chilensis” y la defensa corporativa. De hecho, no se sabe de algún representante que haya atinado a prever, para evitarlo, que el reajuste general de remuneraciones de este año los beneficiara en proporción desmesurada. Otro caso: el año pasado la bancada estudiantil presentó un proyecto para reducir la distancia entre el salario mínimo y el de los parlamentarios –40 veces mayor-, pero el rechazo fue casi unánime. Las razones, digámoslo sin ambages, fueron pueriles. Según uno de los rechazantes, “la vida es así”, y “algunos llegan raspando a fin de mes”.
Desde esa brecha está surgiendo un nuevo y ominoso clivaje social: políticos profesionales contra todos los demás. Es una dicotomía asimétrica, donde los políticos ya no son convincentes como representantes, ni en las derechas ni en las izquierdas. Por eso hay financistas que invierten en ellos, como quien hace negocios “en verde”, para convertirlos en operadores. Por eso, los financiados mienten o se hacen los zonzos con perfecta cara de palo. También puede sospecharse que, en los sectores más deprimidos, esta situación potencia la “indignación de la calle”, la simpatía por los “outsiders” y hasta la resignación ante los desmanes de “los encapuchados”.
DIFICIL CREDIBILIDAD
Las encuestas reflejan lo dicho como desconfianza en todas las instituciones políticas. Sin excepción. Ni falta hace agregar que tal sentimiento implica una amenaza al sistema político de partidos y a la democracia misma, tanto o más grave que la del viejo clivaje civil-militar. Parece claro que no fue esa la idea de la transición, ni en las derechas ilustradas ni en las izquierdas doctrinarias. Ni en los electores pragmáticos ni en los románticos.
La solución, entonces, no es técnica. Puede que ayude eliminar el binominal, redimensionar los distritajes y fusionar algunos partidos. Sin embargo, el tema no se reduce a una mejor representatividad aritmética y, menos, si se parte por asegurar un aumento del número de representantes.
Ese conjunto de instrumentos sólo arrojará dividendos macropolíticos si se tiene claro que la exigencia principal es mucho más urgente y fácil de decir: recuperar la austeridad olvidada para volver a ser creíbles.
Pero, la dificultad para hacerlo es grande. Supone políticos capaces de entender la esencia de su relación con el dinero, para luego ponerle ese cascabel al gato.
Pocos han reparado en que, a mayor cuantía de la dieta legal de los políticos, mayor tentación para ingresar al “mundo del dinero”, “hacer trabajar el dinero” y convertir en inversiones subrepticias hasta sus asignaciones colaterales (que antes se llamaban “pitutos”). Todo esto con los contribuyentes como sector trasquilado y el Estado como financista impersonal.
Sucede que en ese rubro ya hemos llegado al desarrollo pleno. Nuestros representantes están entre los mejor remunerados del mundo y el costo de nuestro servicio político incluso supera el de grandes potencias industriales. En esa línea vanguardista, la dieta parlamentaria y sus colgajos son una de las más rentables expectativas de bienestar global –económico, de estatus y de poder- a que pueden aspirar los hijos, cónyuges y otros parientes de los políticos.
Recurriendo a la jerga sociológica, en Chile estaría cristalizando una estructura social denominada “clase política ABC1”, especializada en la representación de terceros, con diversidad de motivaciones ideológicas, homogeneidad de intereses propios y aversión a la alternancia. Ahora, como dicho así resulta complicado, digámoslo de manera más simple: nuestros representantes políticos, gracias a sus altos ingresos, hoy pueden disputar respecto al bienestar de los otros, pero estarán siempre de acuerdo sobre el bienestar propio.
LA BRECHA
Inevitablemente, el fenómeno está configurando un distanciamiento creciente, material y moral, entre elegidos y electores. Mientras éstos perciben que sus votos sólo sirven para producir “gente pudiente”, aquellos se zambullen en una complicidad ecuménica: todos para uno en la defensa de la “desigualdad con ventaja”. Lo curioso es que las pocas excepciones conocidas apuntan a un reconocimiento tácito de la brecha. La diputada Karol Cariola, por ejemplo, ha dicho que, según pauta comunista tradicional, cede casi la mitad de sus ingresos a su partido. De paso, tal privación no le impide lucir estupendo.
Expresiones de ese apego a la dieta de la abundancia son el silencio soslayante, la descalificación sin fundamentos, el “empate chilensis” y la defensa corporativa. De hecho, no se sabe de algún representante que haya atinado a prever, para evitarlo, que el reajuste general de remuneraciones de este año los beneficiara en proporción desmesurada. Otro caso: el año pasado la bancada estudiantil presentó un proyecto para reducir la distancia entre el salario mínimo y el de los parlamentarios –40 veces mayor-, pero el rechazo fue casi unánime. Las razones, digámoslo sin ambages, fueron pueriles. Según uno de los rechazantes, “la vida es así”, y “algunos llegan raspando a fin de mes”.
Desde esa brecha está surgiendo un nuevo y ominoso clivaje social: políticos profesionales contra todos los demás. Es una dicotomía asimétrica, donde los políticos ya no son convincentes como representantes, ni en las derechas ni en las izquierdas. Por eso hay financistas que invierten en ellos, como quien hace negocios “en verde”, para convertirlos en operadores. Por eso, los financiados mienten o se hacen los zonzos con perfecta cara de palo. También puede sospecharse que, en los sectores más deprimidos, esta situación potencia la “indignación de la calle”, la simpatía por los “outsiders” y hasta la resignación ante los desmanes de “los encapuchados”.
DIFICIL CREDIBILIDAD
Las encuestas reflejan lo dicho como desconfianza en todas las instituciones políticas. Sin excepción. Ni falta hace agregar que tal sentimiento implica una amenaza al sistema político de partidos y a la democracia misma, tanto o más grave que la del viejo clivaje civil-militar. Parece claro que no fue esa la idea de la transición, ni en las derechas ilustradas ni en las izquierdas doctrinarias. Ni en los electores pragmáticos ni en los románticos.
La solución, entonces, no es técnica. Puede que ayude eliminar el binominal, redimensionar los distritajes y fusionar algunos partidos. Sin embargo, el tema no se reduce a una mejor representatividad aritmética y, menos, si se parte por asegurar un aumento del número de representantes.
Ese conjunto de instrumentos sólo arrojará dividendos macropolíticos si se tiene claro que la exigencia principal es mucho más urgente y fácil de decir: recuperar la austeridad olvidada para volver a ser creíbles.
Pero, la dificultad para hacerlo es grande. Supone políticos capaces de entender la esencia de su relación con el dinero, para luego ponerle ese cascabel al gato.
jueves, 5 de febrero de 2015
LA CUESTION DEL NORTE
Así conocemos los chilenos -durante los dos primeros decenios del siglo XX- el litigio entre Santiago y Lima. En el XIX había estallado la guerra del guano y del salitre la que -como se sabe- impulsa la elite mapochina coludida con el imperialismo británico. Los agredidos son Bolivia y Perú. En tal confrontación el país de Evo pierde Antofagasta y con ello queda privada de mar. Perú -amén de soportar- cuatro años de ocupación pierde Tarapacá. Arica y Tacna quedan bajo tuición chilena, fijándose fecha para el referéndum.
En tal plebiscito -de modo libre e informado- los habitantes decidirían el destino de ambas comarcas. En el papel todo parece simple. No faltan los eurocéntricos que identifican -a propósito de la guerra francoprusiana de 1870- a Perú como una Francia culta y derrotada y a Chile como una Alemania espartana y victoriosa. Ambas provincias disputadas serían Alsacia y Lorena. Sobran los tenientes Chauvin en uno y otro país. Se sabe que La Moneda le quita el cuerpo a esa consulta ciudadana.
La situación genera olas de "revanchismo" en Perú y de "triunfalismo" en Chile. Esas campañas legitiman enloquecida adquisición de artefactos bélicos y la importación de misiones castrenses primermundistas. Ello en medio de poblaciones -en uno y otra república- acosadas por el desempleo y la miseria y diezmadas por la TBC y la sífilis. Muros de rencor y altanería de edifican en ambos países. La Moneda juzga improbable ganar el plebiscito.
Se opta entonces por la chilenización compulsiva. Peruanos tacneños y ariqueños son objeto de asesinatos y vejámenes. No pocos deportados. Cuerpos armados civiles como la Liga Patriótica Militar imponen el matonaje. Con apoyo solapado de la autoridad de ocupación ganan la calle. La paliza y la pedrada atemorizan a los plebiscitarios peruanos. Se les clausura escuelas y boicotean tiendas. Hay prohibición para los chilenos de cultivar amistad con "los enemigos de la patria".
Esta violación generalizada de los DDHH no encuentra suficiente réplica en los círculos anarquistas y tampoco en el Partido Obrero Socialista que ya en 1924 se convierte en PC. La fuerza antichauvinista y reconciliatoria, de impronta bolivariana y contrapatriotera vendrá de la Federación de Estudiantes de Chile FECH. Esa pequeña burguesía del mundo académico muy influida por el Grito de Córdoba es la única que promueve la paz, el desarme y el fin de la diplomacia secreta.
Esa elite mesocrática aplaude a Haya de la Torre entonces Presidente de la FEP y recibe el aplauso de Miguel de Unamuno que los congratula por oponerse a los mercachifles de la patriotería (sic). Sin embargo, tras ellos está el círculo de los positivistas. Resulta curioso y es un llamado de atención a los revisionistas históricos de nuestra América este hecho. Lo manifiesto porque se debe estar atento a los matices y no caer en el facilismo de las descalificaciones.
Los discípulos criollos de Augusto Comte se la juegan por ese programa que enarbola la FECH. Luis Enrique Lagarrigue y sus familiares así como Carlos Vicuña Fuentes y Jorge Julio y Elizande estropean la unanimidad peruanofóbica de esa época. Aun más, propician desenclaustrar a Bolivia. Denuncian los inauditos atropellos perpetrados en el Norte Grande y, de modo particular, en la dos áreas disputadas.
Esos positivistas publican libros y folletos, dictan conferencias, influyen sobre estudiantes, oficiales y sindicalistas. Hunden, en el surco, la semilla iberoamericanizante. Obtendrán éxito pleno en el ámbito académico y parcial en cenáculos de la juventud militar y nulo en el mundo obrero. Los peruanos de hoy -tan desmemoriados como los actuales chilenos- deben comprender que no son los chilenos sus adversarios de ayer y ahora, sino la cúpula oligárquica.
![]() |
| Mspa previo a la Guerra del Pacífico |
Reeducar en noción de Patria Grande al pueblo suramericano es difícil. Fácil es el "disparo a la bandada" y la frívola generalización. Aquí los peruanos son "traicioneros" y los bolivianos, "cobardes". Allá los chilenos son "ladrones" y los ecuatorianos, "monos". Para los ecuatorianos los peruanos, "gallinas" y exigen les devuelvan Tumbes, Jaen y Maynas. Todas nuestras repúblicas están inficionadas de esa gangrena que es la patriotería.
Entonces al recordar las infamias de "los chilenizadores" de Tacna y Arica se debe también justipreciar a aquellos chilenos corajudos y lúcidos que, inmunes al "triunfalismo", exigen sepultar el hacha de guerra y fumar la pipa de la paz con los hermanos del norte y cerrar, con la reconciliación honrosa, aquel fratricidio de 1879-1884 que enriqueciera a la plutocracia anglomapochina.
El ensayo de esa guerra infausta es aquella que -impulsada por Portales- Chile hace a la Confederación Perú-Boliviana de 1835 a 1839. Sin embargo, tal agresión no conmueve a Lima... Hay ilustres personajes como Pardo y Aliaga, Salaverry, Gamarra y Castilla que integran las dos expediciones que invaden Perú. Se lee en textos que Andrés Santa Cruz es "extranjero" e "invasor"... También allá hay que revisar la Historia.
lunes, 2 de febrero de 2015
SS FRANCISCO OPINA
![]() |
| Prof. Marcelo Gullo es autor de este texto. Catedrático de UN de Rosario y autor de varias obras.Titular honorario de CEDECh. |
“Ante todo se trata de recorrer las vías de la integración hacia la configuración de la Unión Sudamericana y la Patria Grande Latinoamericana. Solos, separados, contamos muy poco y no iremos a ninguna parte. Sería callejón sin salida que nos condenaría como segmentos marginales, empobrecidos y dependientes de los grandes poderes mundiales.” (texto completo en link
http://piensachile.com/2015/02/el-pensamiento-geopolitico-del-papa-francisco-y-latinoamerica/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=S
domingo, 25 de enero de 2015
NAUFRAGIO DE REFORMA ESCOLAR
Siempre -desde la rebelión pingüina- lo central es la gratuidad. La educación no debía constituir negocio. Ahora nadie la menciona. El énfasis está en el copago, el lucro y poner fin a la selección. Esto último convertirá en liceos comunes y corrientes a los planteles emblemáticos. Seleccionar sería discriminar. No obstante, se selecciona en el deporte, en las Escuelas Matrices de las FFAA, en las UU. Acabamos de someter a más de 200 mil exlumnos de Media a la PSU. Entonces ¿por qué esa furia contra los exámenes de ingreso a establecimientos como el "Carmela Carvajal" o el Instituto Nacional?

Es inevitable la selección si los postulantes superan a las vacantes. El cedazo se aplica no por apellido, fortuna o barrio, sino por preparación académica. Tal colador explica la calidad del alumnado. Se plasma así la "meritocracia" que da opciones a quienes no son miembros de la oligarquía. Sería cómico una tómbola en que, por azar, se adjudiquen las matrículas. "Expertos" formulan la teoría de los pares: la amalgama de alumnos sobresalientes con otros "vulnerables" estimula a éstos a superarse. La experiencia, estimada "madre de la ciencia", indica lo contrario.
lunes, 19 de enero de 2015
ANDRES SOLIZ RADA... PREMIADO
![]() |
| Andres Soliz Rada |
Nuestro amigo Andrés Soliz Rada ha sido premiado por la Asociación Boliviana de la Prensa. Nada más justo. El galardonado es doctor en
Derecho, connotado escritor, exsenador de CONDEPA, exministro de
Evo Morales y activo periodista.
Junto con lo anotado fue condecorado por el Centro de Estudios Chilenos como titular honorario. Nos ha acompañado en diversas tareas que apuntan a integrar el Cono Sur, a limitar el armamentismo y a devolver a su país la condición de república oceánica.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





