viernes, 22 de diciembre de 2017

EL MURO DE LA IGNOMINIA

En la primavera de 1961 una veintena de estudiantes del Campus Macul (U de Ch) visitamos a nuestro profesor Hernán Ramírez Necochea. Nos inquieta el Muro que edifican Ulbrich y Honeker. Ya habíamos padecido dos ciclones -el informe de Nikita sobre el crímenes de Stalin y el genocidio de Hungría por el Ejército Rojo- ahora venía encima un tercero. Nuestra devoción marxista se terremoteaba. 

Después de polémicas al interior de la parroquia de Corvalán y Gladys Marin entre fieles filigreses y potenciales disidentes, se acuerda entrevistarnos con quien es catedrático, historiador y miembro de la cúpula del PC. Cuento corto: con amabilidad nos manifiesta de modo tajante que las imágenes de esa gigantesca valla alambrada son un montaje fotográfico en que tenían activa actuación los periodistas de el diario "El Mercurio".

Se trata -argumenta- "de otra maniobra de la prensa capitalista y de la CIA" (sic). Al poco tiempo se sabe la amarga verdad. Sin embargo, opta por el silencio. El oportunismo político se impone. Ignoro si por convicción o hipocresía. Si por conveniencia o cinismo. Lo cierto: se echa al bolsillo la vocación de cientista y la ética académica. El "maestro" jamás nos da explicaciones. Lo recuerdo a propósito del 20º aniversario de la demolición de aquel Muro de la ignominia.