jueves, 15 de julio de 2021

ESTATUAS


No son pocos aquellos que estiman cómo el único monumento ultrajado es el eregido en homenaje al general Baquedano. Se equivocan. Por ejemplo, la piedra tallada exaltadora de Antonia Tarragó e Isabel Le Brun está aun hoy mancillada por la brocha de aquellos delincuentes que asolaron los viernes de noche la Capital. Además añado a los atropellos vandálicos el que afecta a Balmaceda.
Ambas ilustres docentes son precursoras del combate por los derechos cívicos femeninos. A mediados del XIX permiten la apertura de la mujer a los planteles de educación media. El Presidente mártir es el primero en promover la nacionalización del salitre y se empeña en convertir Chile en país industrial. Los depravados que los agravian ahora reciben el apoyo de politiqueros. Estos bregan por anmitiarlos de tales delitos.

TROFEOS DE GUERRA


La propuesta de devolver el "Huáscar" se califica en mi país de extravagante. Sin embargo, hay precedentes que hoy a nadie escandalizan. El Presidente Ibáñez reintegra Tacna al Perú. Siendo Jefe de Estado Pinochet suscribe la Declaración de Ayacucho y en Charaña promete poner fin a la mediterraneidad de Bolivia. En épocas diversas son denunciados como "entreguistas". Más adelante, Patricio Aylwin también es denostado, pues acata fallo favorable a Argentina por Laguna del Desierto. En la misma senda Pinochet al acude al Vaticano, Evita así -por el Beagle- un choque armado.
En el exterior el Presidente Perón restituye a Paraguay estandartes arrebatados a esa república en la Guerra de la Triple Alianza. El Presidente De Gaulle reintegra a Alemania y a México otras tantas reliquias bélicas. Su sucesor Giscard suprime feriados atinentes a tres conflictos francoalemanes. Otro tanto es posible anotar derivados de la Guerra del Chaco librada entre paraguayos y bolivianos. Es buen negocio deponer añejas altanerias y rencores que nutren el chauvinismo y así congelar la armamentosis que empobrece y bloquea el desarrollo.

miércoles, 14 de julio de 2021

SNOBISMO EN PEDAGOGÍA


Si hay un ámbito donde prevalece nuestra manía imitativa es en las ciencias de la educación, Allí se paladean con siutiquería refinada las modas pedagógicas...Así como llegan se van. Nos visitan exóticos profetas. Ayer en las Escuelas Normales y en el Instituto Pedagógico se aludía a Pestalozzi, a Decroly o a Herbart. De los "tatas" europeos se pasa a los gurúes estadounidenses. Ahora en las Facultades de Educación se regresa a los europeos.. Se imponen Feuerstein o Coll pasando por Widorski y Piaget. Ello sin olvidar que los "soviethinchas" apenas ayer hacían gárgaras con Pinkevich y Macarenko.
Se calcan, servilmente, experiencias docentes extranjeras. No se adaptan, sino se adaptan a veces cuando ya tales praxis están caducas. No se extrañen, pues a fines del XIX se padece el "embrujamiento alemán". Lo propio se desprecia y de allí deriva la inexistencia de un teorizar pedagógico autóctono. El colonialismo mental descalifica como "charcha" o "anticuado" a quien se interesa, por las tesis de Manuel de Salas, Letelier. Molina, Encina o Munizaga. Sin embargo, alegamos que repensar con cabeza propia en función de un proyecto país es prioritario.

TORNO A OTRO FERIADO


Miles son los chilenos identifican el origen de la Patria con los clanes mapuches. Ello deriva del mito identificador de nuestra raíz con el pueblo de Lautaro y Caupolicán. La fantasía de Ercilla genera con sus versos la noción de Chile cuya paternidad correspondería a los ancestros de los actuales nietos de Arauco.
Otro mito es creer que Chile nace el 18 de septiembre de 1810. Tal fecha nace de las maniobras de una minoría de opulentos vecinos santiaguinos que aprovechan la acefalía del Trono. Este se debe a la ocupación de la Península por Napoleón. Ni en la Junta presidida por por Toro y Zambrano Ni este acto ni en la contienda de la emancipación intervienen los nativos radicados al sur del Bío Bío.
A horcajadas de ambos mitos florece la mixtura del "araucanismo" y del "independentismo" enseñado en las escuelas básicas y difundido por los medios. Ello permite un brinco académico. Del pupitre magisterial está ausente la época hispánica. En tres siglos algo refulge. Es la referencia al padre de O´Higgins. El resto es opresión y oscuridad.
Hoy brota una ola de indolatría. Se expresa en la "resurrección" de colectividades extintas. Aparecen ahora "vivas y coleando". No se alude a la mezcla entre las aborígenes y los ibéricos. En los comienzos no viajan a la Nueva Extremadura mujeres peninsulares. La fusión se consolida al fundarse Santiago. Nuestra semilla es el mestizaje. Por eso sorprende este nuevo feriado.

LA SEMILLA DE CHILENIDAD


La expresión se usa en la prensa, las aulas, los textos escolares y el Parlamento. Circula moneda con el retrato de una machi. La "fértil provincia" no es Arauco, aunque así lo afirma Ercilla. En las guerras contra Perú y Bolivia se atribuye el presunto coraje mapochino a la sangre mapuche. Un club de fútbol atribuye su "garra" a un cacique, No hay tal, pues el pueblo chileno nace -a mediados del XVI- como fruto de la amalgama de los soldados hispanos con muchachas. quechuas, aymarás, atacameñas, changas y, en especial, picunches. Chile antes del entronque de los que llegan y las que están es apenas un suelo.
Los mapuches -siempre en guerras intestinas o contra la Corona no intervienen en el mestizaje fundacional. Mas aún, procedentes de la pampa rioplatense trepan el macizo andino y manu militari se apropian de territorios de antiquísimos moradores, Estos quedan escindidos en dos y la cuña araucana se asienta entre el Toltén y el Itata. La invasión acontece apenas doscientos años antes de aparecer en escena los tercios de España. Unos y otros -en su momento- son "huincas. Se equivocan pues quienes atribuyen a los tataranietos de Lautaro y Lientur el rango de originarios. Los originarios somos nosotros pese a aquellos que -por amnesia o araucofilia- lo nieguen o lo invisibilicen.

LOS INDIOS NO SON "INDIOS"

 

Los primitivos pobladores del Nuevo
Mundo son denominados, por Colón, "indios".
Legitiman la expresión, la plática, el texto, el
aula y la prensa. Sin embargo, se trata de error
con más de medio milenio. Colón programa
alcanzar el Oriente navegando hacia el Occidente.
Su plan –aunque extravagante para la época– no
considera un imprevisto. Se tropieza con una
masa territorial. Cree, tozudamente, que los
bordes costeros antillanos, venezolanos y
brasileros son playas niponas y chinas. Al Asia,
en conjunto, se conoce entonces en Europa como
"Indias" y a los canoeros caribeños que bogan
hasta las carabelas el almirante los bautiza como
"indios". Hasta hoy perdura tan postizo gentilicio.
Ahora se usa hasta como vituperio para
tipificar lo vandálico y la fealdad. Sin duda,
brote de racismo. Desde otro ángulo, se está
ante la apropiación ilícita del nombre de los
habitantes de la India. Se atenúa el error con
las denominaciones "aborigen", "indígena",
"autóctono", "natural", "nativo"... Hay una
más actualizada cuya autoría ignoro. Me refiero
a "amerindio". No siendo exacta es menos
equivocada. Generalizarla no es fácil.
Percatada del error colombino la Corona
genera la expresión "Indias occidentales".
Los hispanos nacidos aquí suelen etiquetarse
"españoles indianos". Eso de "indios" es dato
adherido como perno de muelle en la cabezade millones incluyendo a los "indios" que no son tales.

UU y CLUBS DE FUTBOL


Clubs de Balompié usurpan el nombre de Casas de Estudio. Son "sociedades anónimas". Se trata de biombos cuyo propósito es financiar millonarios sueldos de ejecutivos y jugadores. Amparan "barras bravas" integradas por vándalos, delincuentes y narco traficantes. Son los "encapuchados" futboleros tipo Sergio Jadue.
Consulto a autoridades universitarias y líderes estudiantiles ¿Cuál es el significado de estas empresas que mueven millones tan ajenas a lo académico que usan el nombre de UU de mayor renombre para el negocio del fútbol remunerado? No hay respuesta. Se encogen de hombros... No tienen idea de esa ilícita apropiación.

NUESTROS ANCESTROS

 

Aquí los ciudadanos carecen de noción de
sus ancestros. Ensaye preguntarlo. Quedan como
pasmados, es decir, sin respuesta y sumergidos
en un mar de dudas. La pregunta se juzga
indiscreta. Lo cierto es que hasta donde he
investigado, los chilenos ignoran sus orígenes.
No conviene aludir al mestizaje. Hasta el término
"mestizo" se estima humillante. La usan apenas
los docentes al explicar la estratificación social
de la época hispánica y también los obreros de
la construcción al referirse a vivienda, mitad
ladrillo y mitad madera.
Algunos se aferran a un euroinmigrante.
El ejemplo lo da la Presidenta de la República.
En los preparativos de un viaje a Francia,
manifesta que su propósito es conocer el terruño
de sus antepasados. Con ello aludía apenas a uno
de sus cuatro tatarabuelos y tres quedan en el
anonimato. Su propio padre es Bachelet Martínez
y, por ende, mestizo francochileno. Bachelet
Jeria no es una excepción. Lo frecuente en el
país, es ufanarse de un apellido europeo como
título nobiliario. Mejor aún si el nombre propio
es "Michelle" y se oculta el criollo "Verónica".
Negar los ancestros se liga con el desprestigio
de lo ibérico. Comienza esa campaña con la
Independencia. La elite legitima el quiebre
con la Corona y por ello repudia su raigambre
peninsular. Enaltece lo aborigen y muy luego lo
denosta como una rémora. Así nos castran de
antepasados y con ello se genera la crisis de
identidad. No sabemos nada de las raíces. Están
devaluadas. De allí que no nos reconozcamos
como mestizos y nos carcoma el alma el complejo
de inferioridad, compensado por el de superioridad
respecto a los pueblos vecinos.