sábado, 7 de febrero de 2015

MIN0RIAS Y MAYORÏAS ETNICAS


¿Que es lo nativo, lo aborigen, lo autóctono, lo criollo, lo indígena? En las crónicas de la Conquista se habló de los primitivos habitantes como de "naturales". Luego se impondrá el error de Cristóbal Colón y se alude a "indios". Alguien con más de dos dedos de frente propone "amerindios" porque no poseen ningún parentesco con los oriundos de la patria de Gandhi, Nehru y Tagore.

Sea como fuere ese mundo heterogéneo que se extiende de algonquinos y hurones a yaganes y onas hoy no existe. En el contexto iberoamericano no suman más del 5%. Sin embargo, una corriente de opinión se la juega por las "minorías étnicas". Ello no es injusto, pero el estruendo, tan sobredimensionado supone que se olvida a la "mayoría étnica" que cubre no menos del 90% restante. La contundente masa es de casi 400 millones de habitantes.

A medio milenio de historia cabe preguntarse ¿esa muchedumbre en Chile hispanopicunche, en Perú hispanoquechua, en Bolivia hispanoaimara, en México hispanoazteca, en Paraguay hispanoguaraní, en Brasil lusoangoleña... acaso no es nativa? ¿No nace aquí? “Natividad" -igual que "nacionalidad"- es un concepto que se origina en nacimiento, dicho de otro modo, se refiere a la cuna. Imposible sostener que esos 400 millones carezcan de "abuelos" porque de allí deriva "aborigen".

Por cierto, disponen de abolengo, dicho de otro modo, de antepasados. No hay duda son autóctonos y no alóctonos. En su gigantesca mayoría -recurriendo a una metáfora- no se han bajado ayer de los barcos, sino se vienen descolgando hace siglos de los Andes. Arraigan en este "mundo ancho y ajeno". Por eso son criollos aquellos beneficiarios del ius soli y con mayor razón los que añaden al "locus" la sangre, es decir, el ius sanguinis.

Como lo anotan en verso el peruano Nicomedes Santa Cruz y el cubano Nicolás Guillén, en antropología Gilberto Freyre y en canto el panameño Rubén Blades esa "mayoría étnica" es fruto de la mezcla. De esas sangres que se funden en la epopeya de iberización cuyas fuentes están en el Nuevo Mundo y aquellos otros afluentes provenientes de la Península y de Africa. Esos “mancebos de la tierra” y aquellas muchachas "champurrias" son los nuevos  indígenas.

“Iindígena" es quien es propio de un lugar así Isabel II  y el Presidente Hollande son indígenas, respectivamente, de Gran Bretaña y de Francia. Ha sido incorrecto el uso de esta expresión tanto como aquel gentilicio erróneo de Colón quien -el 12 de octubre de 1492- anota que había recalado en "las Indias" y, por ende, tainos y caribes eran "indios" y por extensión tal etiqueta abarca todas las colectividades cobrizas que habitaron de Tierra del Fuego a Canadá.