lunes, 1 de agosto de 2016

PORTALES: TRES FACETAS

El mentor de la república pelucona fue convertido en icono por el régimen militar. Ese hecho invita a la nueva generación a desdeñarlo. Sin embargo, el análisis empuja a reflexiones. Da la impresión que hay varios Por­tales. No menos de tres. 

Uno, es quien da consistencia al Estado. Ello no exime a Chile de tensiones y reyertas, pero al menos confiere a las instituciones un grado mayor de solidez si se compara con algunas repúblicas de nues­tra América.

Existen no menos de 3 Portales.
De allí que se prefiera el examen crítico
evitándose tanto la canonización como la
excomunión.
Otra faceta es su temprano avizoramiento del imperialismo norteamericano. Con fino olfato, de modo precursor, ya en 1822, a propósito de la doctrina Monroe, advierte del peligro que involucra la entonces embrionaria expansión yanqui.

El tercer Portales es arquitecto del chilenismo aislacionista que inicia el divorcio del país res­pecto a Suramérica. Exhibe racismo blanquista, fobia a países fraternos, chauvinismo hegemónico. De allí que sea el paladín de la Guerra contra la Confederación  Perú-Boliviana (1835 a 1839).

Ese ensayo integrador, en cambio, obtiene el apoyo -entre otros- de O'Higgins, Freire, Vidaurre... Sopesando estos tres ángulos no pare­ce sensato primero canonizar y ahora excomulgar al personaje. Desde el aula, el texto y la prensa se debe bregar para que se capten matices y se conozca ésta y otras figu­ras de ayer y de hoy en toda su complejidad.