domingo, 24 de enero de 2016

AMERICANISMO ¿O QUE ?

No faltan quienes aluden a América sin apellido. Esa es una omisión muy difundida. En las Universidades florecen las cátedras de Historia de América y se publican tomos de Historia de América. Ello implica introducirnos, en una misma talega, con norteamericanos y canadienses. Se pasa por encima de la identidad que es propia del pueblo extendido de Patagonia a México.

Existe el Himno de las Américas enseñado en las aulas primarias. Se divulga a mediados de siglo XX como colofón coral de la II Guerra Mundial.  Se atribuye su autoría al rioplatense Rodolfo Sciamarella. Miles de infantes lo cantan a voz en cuello en toda nuestra América. Es el correlato del interamericanismo que fomenta EEUU a través de la Unión Panamericana y la OEA. 

Por otro lado los esfuerzos por reintegrar a nuestro "mundo ancho y ajeno" es etiquetado por error como "americanismo". Ese "ismo" es el patrioterismo del Ku Klux Klan, de la John Birtch Society y de la Legión Americana. Lo correcto es aludir al "suramericanismo", al "iberoamericanismo". al "hispanomericanismo", al "indoamericanismo"  o, por último, al "latinoamericanismo".

Lo demás es comulgar con la equivocación que tanto daño ha hecho. Así como daño ocasiona eso del "sueño de Bolívar" en circunstancias que debe aludirse al "proyecto de Bolívar". Estamos enfrentados a una guerra difícil contra prejuicios, preconceptos y prenociones legitimadas por el establishment durante dos siglos. Digo "difícil", pero no "imposible".

¿Podremos superar esta suerte de Cnossos conceptual con intrincados laberintos y sótanos tenebrosos? ¿Podremos encontrar una Ariadna que nos provea de un ovillo que evite extraviarnos y, al final, aniquilar al Minotauro de la patriotería, es decir, del chauvinismo que legitima la fragmentación de la Patria Grande.

La empresa propuesta -como se anotara- es difícil, sin embargo no imposible. Hay quienes nos guían. Son ideólogos del XIX y del XX y aun del XXI. La idea es rescatarlos del olvido. La fuerzas contestatarias de nuestra América -necesario es señalar la debilidad- nunca asume la guerra cultural, pues adhieren a doctrinas europeos y están embriagadas de afanes electorales.

Se han quedado en un antimperialismo palabrero y en un antioligarquismo a secas. Nacionalización de riquezas básicas y reforma agraria. Hasta allí llega el discurso. Había más en lo que vislumbra el APRA en los 30, Perón en los 50 y Chávez recientemente. No basta con eso. A lo económico y político, se debe añadir lo cultural. Esa es asignatura pendiente.

1 comentario:

Miguel de Althaus dijo...

¿Qué inteectual de nota ha producido Chile en el sigloXIX salvo el distinguido jurista venezolano don Andrés Bello?