sábado, 27 de julio de 2013

AFRENTA A LA IGLESIA

Es inadmisible la intolerancia y la violación a la libertad religiosa, cometidas por el grupo impulsor del aborto que profanan ayer la Catedral de Santiago. Es deber cívico exigir al Ministro del Interior y a su subsecretario que ofrezcan mayor seguridad a todos los templos. 

Durante la noche de ayer Jueves 25 de julio, la Catedral Católica de Santiago fue profanada por delincuentes que participan en marcha proaborto. Intolerantes que promueven legalizar el asesinato de niños no nacidos, ingresa violentamente en medio de una celebración misa, destruyendo mobiliario y elementos religiosos. También efectuaron rayados con insultos contra la fe.

1 comentario:

Gleowine dijo...

Soy Cristiano protestante y aún así este hecho me pareció de una monstruosidad colosal. La afrenta es a todos quienes creemos, y me duele hondamente lo burdo del planteamiento: Queremos tolerancia y libertad, pero no hacia Uds creyentes.