jueves, 25 de junio de 2015

GEOPOLITICA DECADENTE

Diego Portales, apenas consolidada la emancipación, empuja a Chile a la guerra contra la Confederación Perú-Boliviana (1836-1839). Es la primera contienda bélica entre las bisoñas repúblicas hispanoamericanas. Allí nace una geopolítica que hasta hoy conserva vigencia. Le darán, después de la guerra del Pacífico (1879-1883), cuerpo doctrinal los  instructores alemanes contratados en Berlín para modernizar nuestras FFAA.

Esa geopolítica es aislacionista y, por ende, contrabolivariana. Apunta a señalar a Chile como una ínsula europea rodeada de adversarios. Es el Sindrome de la Fortaleza Asediada SFA . Supone, al estilo israelí, permanecer día y noche con el dedo en el gatillo y estimular el armamentismo. El lema es "Si quieres la paz, prepárate para la guerra". Periodistas y docentes estimulan ese singularismo chilensis que se mezcla con desconfianza y desdén por las tres patrias vecinas.

Se explicita esa geopolítica con hipótesis de conflicto. La más temida es la Hipótesis Vecinal 3 HV· 3 que supone un ataque combinado de Argentina, Perú y Bolivia. Los pleitos con Buenos Aires pusieron a Chile al borde de la guerra por problemas limítrofes. Ello a fines del XIX y en 1978. Con Perú hubo tirantez por Tacna y Arica. Santiago esquiva el plebiscito y opta por reintegrar Tacna. El mar es motivo de discordia hasta ahora entre La Paz y Santiago.

Nuestros geopolíticos afirman que, en caso de HV-3, Chile posee como aliado  seguro a Ecuador. Ello por la rivalidad Quito-Lima expresada en tres guerras (1941, 1981 y 1995). En esta última -violentando el Protocolo de Río de Janeiro- Chile apoya a las FFAA ecuatorianas. Hoy, sin embargo, existe el Eje Lima-Quito. Correa y Humala suscriben acuerdos que producen perplejidad a la diplomacia mapochina. El mandatario peruano se reune, en Puno, con Evo y suscribe la demanda de La Paz por mar.

El otro apoyo sería Brasil cuyo afán hegemónico en el área atlántica es conocido. En 1823 hay una guerra, pero ahora existe el MERCOSUR y el CELAC. En Itamarati está marchito el arcaico antiargentinismo que en 1953 -pese a Getulio Vargas- frustra el ABC propuesto por Juan Perón. Hay activo intercambio de información militar entre Casa Rosada y el Planalto. Aquella solidaridad, en caso de contienda bélica, hoy pierde vigencia.

La diplomacia  del Mapocho está profundizando el aislamiento. El ferrocarril Pucalpa-Santos que une Perú y Brasil es otra sorpresa para nuestra cancillería. Imposible no recordar que el 2006 ya CEDECh promovía convertir Arica en megapuerto triestatal conectado con Brasil y área desmilitarizada. Aunque resuelto la querella con Perú en La Haya queda pendiente el pleito con Bolivia. Pareciera que nuestra geopolítica amerita una placa mortuoria.