martes, 5 de mayo de 2015

NUESTRO CERVANTES

4 siglos y...  vigente. Eso es alcanzar el rango de clásico. No es un best seller que -al cabo de un lustro- ya nadie lee ni menciona. Todo lo contrario, la magna obra  de la Hispanidad perdura como hito fundacional y perpetuo referente. Tras sus capítulos está el españolísimo don Miguel que fue hombre de pluma y espada. Sirve a su patria en guerra de liberación contra el imperialismo turco. Se destaca en el combate de Lepanto y un arcabuzazo lo torna manco. En otro entrevero es capturado y permanece en mazmorra. Ya de regreso a casa solicita, con insistencia, un modesto cargo municipal en la actual Bolivia: “no lo pescan ni en bajada”.

El texto  cumple 400 años y el Quijote continúa galopando en Rocinante. Marcha desde a“aquel lugar de la Mancha de cuyo nombre nadie quiere acordarse”. Es un  hidalgo, según se informa, “de lanza en astillero, adarga antigua y galgo corredor”. Las aventuras y desventuras de su autor se coronan con la ventura de legar, a la macronación extendida de Alcalá de Henares a Manila,  un libro que es bandera en la campaña por nuestro sello identitario amenazado por otro Imperio Otomano. Desde la patria de Gabriela se saludan aquellas venerables y simpáticas páginas y, con tinto, brindamos por Cervantes a propósito de la Hispanidad