lunes, 16 de noviembre de 2015

ESOS DDHH Y LAS FRUTILLAS

Lo llevan preso por vender frutillas sin permiso municipal. Ello es una falta, no un delito, pero lo llevan preso. El quiere vivir de su trabajo. No integra la casta política. Es un ciudadano, tiene derechos garantizados en el art. 19 de la Constitución Política Entre ellos el derecho al trabajo, pero le arrebatan su mercancía y lo arrestan. 

¿Habrá algún derecho más humano como ganarse el sustento trabajando?. Pero igual lo humillan y lo detienen. Es ahora y no podemos culpar a la dictadura militar. Su "pecado", ha querido vivir de su trabajo. Compra frutillas y pretende venderlas en la calle. ¿A quién hace daño?

Sobre él caerá el peso de la Ley. Le incautarán sus frutillas. Deberá pagar  multa. Un juez no atenderá razones. Ni lo recibará. Si él hubiera defraudado millones al Estado su suerte habría sido distinta -entre otros- como Sebastián Dávalos Bachelet o Jovino Novoa que están libres. Sin embargo, el vendedor de frutillas...
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1 comentario:

Miguel de Althaus dijo...

¿Eso es Chile ahora?¿O siempre fue así? por algo existe la expresión "el pago de Chile"