miércoles, 1 de octubre de 2014

EL "12"

Colón -después de 90 días- ancla en isla del Caribe. Es el 12 de octubre de 1492. La conmemoración reflota la fobia antihispana y, de yapa, proindígena. De fuera vienen los invasores y los explotadores. Hoy la moda es posar de indigenista y, en consecuencia, mirar la fecha como maldición.

Sin embargo, quienes con más entusiasmo agitan estos pendones son los mestizos. Hasta esa tipificación los pone sobre ascuas. Se saben no aborígenes, sin embargo, repudian a quienes -a partir de la hazaña colombina- al domiciliarse aquí fundan Hispanoamérica

No quieren ser lo que son.  ¿Qué anhelan ser entonces? Padecen de crisis de identidad. Creen que nuestra historia comienza en 1810 y por eso el entusiasmo por las Fiestas Patrias. Las minorías amerindias son apenas el 5% de nuestra América. Eso de "pueblos originarios" es otro error: los "hijos de la mezcla"  somos también originarios.

Constituimos "la mayoría étnica" con 500 millones. No es nostalgia virreinal, pero tampoco de "indolatría" de caricatura, sino  asumir algo que por lo simple no se comprende: no somos españoles ni tampoco amerindios, sino     -como lo advierte Bolívar- un "pequeño género humano mixto, somos suramericanos".