lunes, 27 de octubre de 2014

VIVA SANTA LUCIA (*)


Cerro Santa Lucía: ingreso sur
Se ha impuesto el sentido común: un 54,23% de los ciudadanos santiaguinos que concurrieron a la consulta municipal votaron por mantener el nombre de Santa Lucía frente a un 45,37% que votó por Wuelén.  La mayoría defendió la continuidad del nombre del Cerro Santa Lucía, ícono nacional, no sólo santiaguino.  Benjamín Vicuña Mackenna se salvó de un nuevo agravio sugerido por la “docta ignorancia” del populismo reinante.  

Como se sabe don Benjamín lega a Santiago esta obra visionaria en la que comprometió su propio peculio.  Si hubiese triunfado el criterio alcaldicio habríamos corrido el riesgo de llegar por el plano inclinado a reconocer a Michimalonco, el incendiario del rancherío instalado por Valdivia que fue el núcleo fundacional de la capital de Chile como el “verdadero Padre de la Patria”.  Estamos en tiempo de desmesura indigenista, la nueva moda “progre” que ha venido a reemplazar a la antigua idolatría obrerista.

Que hay demandas indígenas justas y que deben atenderse, no cabe la menor duda, pero otra cosa es iniciar una demolición histórica para crear otra sobre una base ideológica agotada ante los porfiados hechos.  Reparaciones indígenas sí, indigenismo rasca no, como el que acaba de derrotarse en Santiago.  Que viva Santa Lucía y descanse en paz Benjamín Vicuña Mackenna.
.
(*) Nota de prensa del historiador Alejandro Witker ( Universidad del Biobio)