viernes, 7 de noviembre de 2014

LA EDUCACION NO ES ALQUIMIA

la alquimia ofrece la piedra filosofal.
La ciudadanía restringe la educación sólo a lo escolar. Abrumadoramente comulga con el dogma según el cual el aula metamorfosea  la ignorancia en saber, la ordinariez en cortesía, la pereza en laboriosidad, al “flaite” en “caballero”... y, en una república, el atraso en desarrollo. Escuelas, liceos y UU se juzgan manantiales en medio del arenal. 

Lo cierto es que la persona, la familia y el país superan sus debilidades no sólo con la asistencia a clases, sino principalmente con el trabajo duro, el ahorro esforzado y el emprendimiento creativo. La   prosperidad  no se genera sólo con expandir la cobertura. Eso es alquimia, es decir, aquella pseudociencia medioeval que ofrecía mutar el plomo en oro mediante el empleo de la piedra filosofal.