miércoles, 26 de noviembre de 2014

PERON Y ECOLOGIA: OPINION


La Tierra cada día está haciendo más difícil la vida.
No sólo por el impacto demográfico que ya nos amenaza sino por la destrucción desconsiderada que el hombre está haciendo de los medios naturales que la tierra ofrece.
Estamos quedándonos sin tierra, para convertirla en basurales, estamos quedándonos sin ríos, porque son cloacas; estamos quedándonos sin mares, porque los están cubriendo de una capa de aceite; han destruido los bosques y ya nos estamos sintiendo en el enrarecimiento oxigenal de la atmósfera.
El mar, de la misma manera aislado por esas capas de aceite, está también disminuyendo la liberación de oxígeno.
Vale decir, que vamos hacia un mundo sin tierra, sin agua, sin oxígeno.
Mientras una población se multiplica extraordinariamente, al punto de pensar que en este mundo de 3.800 millones de habitantes la mitad está hambrienta.
¿Qué pasará en el siglo veintiuno, que al comenzar en su año 2000 es probable que tenga de siete a ocho mil millones de habitantes?
Ya no podemos pensar con el pequeño concepto de naciones, ya debemos empezar a pensar en la tierra que es la que nos comprende, nos alimenta y nos sostiene a todos.
Y si esa evolución ha de producirse es indispensable que nuestras comunidades vayan también adaptándose a esa necesidad y vayamos evolucionando en lo económico, en lo social y en lo político, para poder enfrentar el terrible problema que, como asechanza, nos está esperando en el año dos mil.
La evolución de la humanidad que comenzó con el hombre aislado, siguió a la familia, a la tribu, al clan, al estado primitivo, a la ciudad, al estado feudal, a la nacionalidad, hoy ha llegado a los continentes y si los continentes se integran y se unen para defenderse contra la grave amenaza que se cierne sobre la humanidad.
¿Cómo podemos pensar que los países que aún subsisten no han de defenderse en una mancomunidad absoluta y en una colaboración permanente?

Discurso de Perón  25 de noviembre de 1972