viernes, 15 de agosto de 2014

GLADYS MARIN: LO NO DICHO

En medio de folklórica necrofilia es el sepelio y la cremación de la líder del PC. Todo fallecido -en virtud de una curiosa alquimia- es  una buena persona. ¡Cómo olvidar a las muchedumbres que lloraban despidiendo a Rafael L. Trujillo o el dolor que invadiera a los soviéticos –y soviethinchas- ante el deceso de Stalin! Ahora sería políticamente incorrecto, es decir, “un domingo7” criticar a la difunta. No obstante, cada sociedad debe aceptar como conveniente para su higiene mental a unos especimenes particulares: son los académicos auténticos. Estos no buscan el poder como el político ni tampoco el lucro como el empresario. Les interesa el saber, aunque ello implique el riesgo de la cicuta. Es el destino de estos aguafiestas de oficio que con tanta precisión retratara –años ha- Mario Vargas Llosa  en su alocución agradeciendo el Premio “Rómulo Gallegos”. De esa afirmación deriva el presente texto.


LA APARACHTIK

Gladys fue la típica funcionaria del aparato. Hoy –por cierto- esta estructura está venida a menos porque el derrumbe de la URSS y el desplome del Muro de Berlín lo privan de financiamiento, de privilegios y de prestigio. Quedó al desnudo lo que un desencantado denomina, en su testimonio, “la gran estafa”. Hoy se sostiene con subvenciones de La Habana y lo que algunos infiltrados en el chavismo logran captar en Caracas. Se titula de maestra básica y jamás ejerce la docencia. Su fidelidad a la entonces monolítica estructura –curiosa mezcla de convento y de cuartel- es permanente. Se acentúa cuando su militancia se hace ya una profesión que le permitiera vivir hasta ahora a los sospechosos 63 años que se atribuye. Digo esto porque “por orden de Partido” la Pasionaria criolla se disminuía la edad para continuar capitaneando la sección juvenil del PC aunque ya se empinara sobre los 40.

Inicia su trayectoria a mediado de los 50 y ya en 1957 figura como “un cuadro” de confianza de ese Sanedrín distante e infalible que es el Comité Central del Partido. Partido al cual se solía añadir, frecuentemente, el rango de “glorioso”. Allí –entre otros  en estrecha alianza con personeros como Jorge Insunza, Mario Zamorano, Edmundo y Lucía Chacón- interviene en la “cacería de brujas”. En el marco de un estilo censurado por Arthur Miller en “Las brujas de Salem” arrastra a la Inquisición a quienes discrepan de la sacrosanta “línea”que es la conducta juzgada adecuada por el vértice superior de la pirámide. Estos son de inmediato lapidados con un vituperio extraño: “reinosistas”. Después se supo que se referían a Luis Reinoso un titular del buró de Organización que propusiera, en 1947, contragolpear, mediante “todas las modalidades de lucha”, a la represión del Presidente González Videla.



IDEARIO Y RUTA DEL STALINISMO

Es obsecuente sirviente del verticalismo autoritario y de la cultura policial imperante en el PC. Ensaya sus primeras purgas. Impulsa “marginaciones” y “expulsiones”. Lo primero era el Purgatorio y lo otro el Infierno en aquel universo paranoico. En la fila quedan sólo los obedientes y, por cierto, los “militontos” amén de una legión de diablillos que –seguramente por sugerencias de sus progenitores- anhelan utilizar ese trampolín para catapultarse como escritores o artistas y de diablillas que buscan pareja a horcajadas de los “métodos juveniles” puestos en boga por la difunta que ya entonces es designada Secretaria General de las JJCC. A esa altura –sin conexión con aquel Trotski mapochino- hay quienes en la U de Ch protestan porque en la rebelión callejera del 2 de abril de 1957 el PC, la “vanguardia del proletariado”, se sumerge y no lidera.

Por otro lado, pese a la disciplina cuartelera imperante hay inquietudes porque en el XX Congreso del PC de la URSS su jefe Nikita Krhushev informa de “los crímenes de Stalin”. Ese “ingeniero de almas” y “constructor del paraíso del proletariado”cantado –entre otros- por Neruda y Guillen ahora resultaba ser un genocida. Este documento nuestros rojillos autóctonos lo niegan urbi et orbe a pie juntilla. Recuerdo –en una glorieta del Campus Macul- a Luis Corvalán y la entonces joven cabecilla aludiendo a aquel texto como una invención del diario “El Mercurio”. Esta dupla –se comenta- pedalea desde aquella época en tandem- incluso hay quienes sostienen que hubo, entre el otoñal “Patitas Cortas” y la lozana Gladys, un discreto amorío. Esto explicaría el meteórico ascenso de la hoy occisa Presidenta del PC de Chile. En todo caso, quienes insisten en el “informe secreto” son lapidados con la expresión “intelectuales conflictivos”.


¿AUTODETERMINACION DE LOS PUEBLOS?

No obstante, Gladys debe soportar otro chaparrón… La URSS ocupa militarmente Hungría y … de qué modo. Se verifica la existencia de un colonialismo ruso y los tanques anulan a cañonazos el alzamiento magiar. Se acusa a un pueblo entero de estar manipulado por el fascismo. Sin embargo, en Budapest quien resiste es un gobierno de comunistas nacionales encabezados por Imre Nagy. No obstante, Moscú no quiere esa “maleza” titoísta y reinstaura un régimen títere. Ese líder depuesto y encarcelado y decenas de sus colaboradores –un año después- son ejecutados. Ante estos crímenes hay reacciones. Quizás aisladas porque si algo caracterizó al PC “chileno” es la rusolatría. Ante esas tímidas interrogantes y aun más tímidas protestas la reacción de la camarilla dirigente es de defensa frontal del Kremlin. La difunta posee voz cantante, a nivel juvenil, en esta suerte de Salem criolla. Su instructivo: “Ojo  con quienes quieren arrastrarnos a debates académicos y hacen abandono de las tareas del Partido”.


En 1959 Fidel entra victorioso a La Habana. Ha triunfado un proceso revolucionario iniciado el 26 de julio de 1957. Cae el régimen del general Fulgencio Batista. La campaña desde Sierra Maestra, la resistencia urbana y luego la privación de sustento norteamericano a la dictadura originan este inesperado

triunfo. El MR 26 había sido denunciado por Gladys y su entourage como aventurero y Castro como “pequeño burgués desesperado”. Incluso se sugiere que es objeto de infiltración de la CIA.  No obstante, dos años después el viraje fidelista al marxismo y su alianza con Moscú la obligan a bailar salsa. Esa suplantación de Martí por Lenín es miel sobre hojuelas  para el PC. Gladys entonces se convierte en a apasionada defensora de Castro y éste no ha mucho la atiende en clínica oncológica de la nomenklatura isleña y la condecora.


SIEMPRE CON EL “HERMANO MAYOR”

El quiebre Moscú-Pekín es otro escenario en el cual Gladys se moviliza. Previo al divorcio el PC mapochino ha sido caja de resonancia del maoísmo. Eso ha significado subsidio y turismo. No obstante, apenas el Kremlin rompe con China “la Dirección”, es decir, la cúpula de los rojillos chilensis se adscribe a las posturas soviéticas. En células, en plenarios y congresos Gladys –y no en menor medida Neruda- disparan contra los excamaradas chinos ahora convertidos en réprobos. Cierto grupo de afiliados que, de un modo u otro simpatizaban con Mao, son arrinconados y quienes no callan oportunamente, expulsados. Constituirán el PCR que navegara sin destino en la escena política. En la cabina de mando, cheak to cheak, con los rusos estuvo la persona hoy fallecida  por cáncer cerebral.    

No extrañarse con lo anotado… 10 años más tarde en 1968 la “primavera de Praga” es aniquilada sin contemplaciones por el Ejército Rojo y tropas auxiliares del Pacto de Varsovia. Sorprende la adhesión de La Habana a Moscú en ese afán por reventar “el socialismo con rostro humano” que encabeza Alexander Dubcek. De nuevo el invierno totalitario soviético cae sobre Checoslovaquia. Ese pueblo había aprendido la lección húngara y no opone resistencia. Mínima es la destrucción y la masacre, pero colosal la afrenta. Es entonces cuando Gladys Marín se luce encabezando una de las cuatro columnas que marchan en Santiago en apoyo a Moscú. Como si fuera ayer se le recuerda exhortando a sus huestes reunidas en San Diego con Matta, a gritar la consigna “¡Checo comprende el ruso te defiende!”.


VIA PACÏFICA O REVOLUCIONARIA

Una discusión interna sacude al PC en los 60. La III postulación de Salvador Allende es derrotada. Con ello la “vía pacífica” sufre un revés. Desde otro ángulo, adquiere un prestigio enorme la experiencia cubana y “la vía armada” aparece como único rumbo viable. Durante decenios la burocracia directiva del PC paraliza cualquier intención insurreccional con el argumento “las condiciones no están dadas”. A los que insisten se les etiqueta de “provocadores” y, por cierto, se usa el remoquete de “reinosistas”. La  experiencia cubana desmentía la “vía pacífica” y Regis Debray teoriza sobre el foco como catalizador. Los herederos de los anticonformistas de 1957 vuelven con fuerza a antagonizar con el vértice superior de la pirámide. En esa gerontocracia, sólo interesada en procesos electorales, opera como joven rostro Gladys Marín.


Contra todo lo presumible  en las urnas triunfa, en su IV intento, el allendismo. La victoria es estrecha, pero ingresa a La Moneda. Son los 1000 días que interrumpen no sólo las FFAA y el Pentágono, no sólo nuestra plutocracia y la CIA, sino también los errores y excesos de la UP. La victoria en las urnas –O4.09.70- es una sorpresa para el mismo Allende y,  por cierto, la tesis de “los fierros” se abandona. La Habana queda muda y el mundo se sorprende del vigor de una democracia formal que permite el socialismo sin recurrir a la fuerza. En ese contexto durante casi dos años Gladys Marín y la cúpula -amparados en la consigna “No a la guerra civil”- intentan congelar el ultrismo proveniente del PS y del MIR. Mientras tanto copan –acorde con la bulimia que es propia de esa tienda- todo cargo y función. Se vende la imagen de una fuerza “orgánica, sólida y –sobre todo- moderada”.


¿QUE HACER?  LA VERSION MAPOCHINA

Ya a fines de 1972 –en la medida que se agudizan los problemas: inflación desatada, parálisis de la producción, desabastecimiento y mercado negro…- el PC efectúa una variación de estrategia. Comienza a tener eco en su camarilla aquello de “¡Poder popular, poder total!” y eso de “Avanzar sin transar”. Pareciera que los servicios de inteligencia cubanos han logrado infiltrar la cúpula y aventuro la hipótesis que Gladys Marín ya entonces opera en contubernio con los agentes de la inteligencia isleña. Estos, por lo demás, ya estaban en La Moneda y junto a Presidente dado que Beatriz Allende Bussi es esposa del lugarteniente de Manuel “Barbarroja” Piñeiro. Me refiero a Luis Fernández de Oña. Entonces, dada la gravedad de los problemas y la ofensiva de la oposición liderada por la Democracia Cristiana, hay decisión para el autogolpe.

Es posible que la gira de Castro influyera en los termocéfalos para apurar un desenlace. Lo interesante es detectar el grado de participación acelerada del PC en este giro. La inteligencia cubana –según nuestra hipótesis- empuja una salida de esa naturaleza. Con ella se suprime la oposición y el socialismo a rajatabla se impondría. Pareciera que Moscú ya no controla el área y entonces La Habana  “hace y deshace” a su amaño sin contrapeso. La inclinación comunista a un autogolpe parece disponer de Gladys Marín como su artífice. Resulta sintomático que los entreveros con la ultra se evaporan y comienza a hablarse de un Partido Unico. Indudablemente, EEUU no reposa y también pone prisa en motorizar a las FFAA. Los uniformados pasan de lo analítico a lo deliberativo y de esto al complot.


TODOS CONSPIRAN


Hay un apremio en quien da primero el golpe. Todo el país complota. Unos con pertrechos y estructura y otros con armas, pero sin una orgánica militar. El 11.O9.73 el forcejeo se decide y los uniformados asumen el poder. La UP se deshace como castillo de arena con el oleaje. Los uniformados sobredimensionan la resistencia. Planifican siete días como mínimo para controlar el país. Se equivocan, pues en siete horas, como pera madura, se desploma Allende. De hecho no hay ningún brote de resistencia armada y no se produce como se soñara una escisión en

las FFAA. En la Guerra Civil de 1891 el Ejercito se bate por Balmaceda y la Armada por la contrarrevolución. En la Guerra Civil española (1936-1939) el quiebre de las entidades castrenses es vertical. Así ambos pronunciamientos se transforman en una confrontación interna de meses en el primer caso y de años en el otro.

Ningún cuartel, barco o avión estuvo con la UP. Lo peor… la gran fuga de los líderes de régimen. Algunos ya el 10 están asilados en sedes diplomáticas o se esconden como ratas. Aplican la consigna de “Huir sin parar” en sustitución de aquella “Avanzar sin transar”. No hubo –salvo excepciones- ánimo de encabezar al pueblo allendista que queda a la intemperie. Entre quienes se “fondean” está Luis “Patitas Cortas” Corvalán. Allende muere en una simbólica defensa del palacio presidencial en medio de una aplastante soledad. Gladys no se aparece por La Moneda y tampoco encabeza un brote de resistentes. Se refugia en la Embajada de Holanda. De allí –archivando su oratoria tremebunda- vuela a Europa y se “arrancha” en Moscú. Ignoro el heroísmo de esa maniobra. Siempre aludirá a su esposo “detenido-desaparecido”. Se habría quedado en Santiago intentado la armaduría de un Comité Central de emergencia. Hay quienes sostienen que ya se trata –en aquel momento- de un matrimonio rupturado. En todo caso es una víctima de la dictadura.


LA “CLANDESTA”  Y  EL DOBLE STANDARD

Marín, según la saga, habría ingresado con pasaporte adulterado –o ajeno- a Chile. Hay  constancia. Lo cierto es que en Europa el Kremlin  financia          giras por         diversas          partes del planeta activando la oposición a la Junta. Es un accionar publicitario y no armado. En el primer momento –igual que en 1957- lo que hay son fuga en masa del liderazgo. El amor al pellejo pudo más que asumir tareas de vanguardia del proletariado. Gladys figura entre la primera nómina de representantes de la UP que debían presentarse ante las nuevas autoridades. Opta –como se anticipara- por la clandestinidad, pero concebida no como camuflaje para combatir, sino como medio para quitarle el cuerpo a un enfrentamiento siempre mencionado y jamás practicado. Eso dice relación con la profunda vocación parlamentarista del PC chileno. Tan honda que nuestra difunta pide en artículo mortis un velatorio en el viejo recinto de la Cámara de Diputados.

En su destierro –por cierto dorado- encabeza vocingleras campaña por los DDHH, por la democracia y la libertad y contra  Pinochet. Entre 1973  y 1983 –un decenio- todo es estruendo de arengas, rayados, panfleteos, audiciones radiales, entrevistas de prensa, solicitudes a Jefes de Estado, petitorios a la Cruz Roja…, pero no hay ningún atisbo de resistencia armada para tumbar la dictadura. Esto obedece, según nuestra hipótesis, a la política de apaciguamiento del Kremlin. No juzgan los geoestrategas soviéticos conveniente abrir otro foco de conflicto con EEUU en una remota república andina del Pacífico sur. Ya tienen más que suficiente con Cuba. Gladys Marín obediente a esas directivas se limita a lo anotado. Su discurso es una inconsecuencia. Jamás –en ninguna circunstancia- alude al totalitarismo de la URSS con la crónica represión, los gulag y “la nueva clase”. Menos a Cuba con 40 años de monocracia, presos políticos y el millón de exiliados. Autodeterminación de los pueblos si, ayer para Vietnam y hoy para Irak, nunca para Checoslovaquia o Afganistán. Ese es su abominable doble discurso.


AHORA ¡ CON LOS FIERROS ¡

Lo que es un puzzle aun no descifrado es el por qué sólo en 1983 aparece como ventrílocua de Luis Corvalán organizando el Frente     Patriótico   Manuel      Rodríguez.  Cosa curiosa Gladys se hacía –con  un cuarto de siglo de retardo- , para decirlo de un modo folklórico, “reinosista” o, si se quiere, “foquista”. Son centenares los muchachos  de todas las clases sociales que adhieren al “frentismo”, es decir, al “rodriguismo”. Se genera una estructura militar. Decenas viajan a academias militares o campos de entrenamiento de Cuba, Nicaragua, Libia, RDA… Aparecen comandantes y milicianos que inician una guerra interna. Sin duda, es la seguridad cubana la que logra tras una década de forcejeo estimular una política de insurrección popular en Chile. De allí la contundente internación de pertrechos por mar proveniente de carguero cubano y almacenado en Carrizal Bajo. Se sabe, los agentes de la DINA lo detectan por casualidad, aunque también circula la hipótesis según la cual los depósitos habrían sido ubicados por estaciones satelitales de la NASA.

La Miss Metralleta entonces es Gladys Marín. Ya no está a la cabeza de las JJCC operando de modo autoritario y quitándose la edad, sino en la Comisión Política. De allí pasa a la condición de titular de la Secretaría General. Es el momento en que jugándosela “por la lucha armada” y “la insurrección popular” evalúa una trampa el cronograma de democratización que impone el Departamento de Estado a Pinochet y exhorta a la ciudadanía a no inscribirse en los Registros Electorales. El PC –según nuestra Alejandra Kolontay de pacotilla- juzga que el plebiscito del “Si” y el “No” es una pantomima. Habrá que seguir jugándosela por “los fierros”. Ordena nuevas acciones de guerra y una de ellas es el atentado contra Pinochet en el Cajón del Maipú. No obstante, el referéndum se efectúa y lo pierde el gobierno militar. Se enfrenta el PC a un viraje. Esta vez es una “vuelta de carnero” y, sin dudarlo, Gladys  regresa a “la vía pacífica”.


ENTRE EL VIRAJE Y LA CHUECURA

El FPMR se estremece. El “rodriguismo” es disuelto. La Miss Metralleta se convierte ahora en la querendona “Tía Gladys”. Con su estilo autoritario de siempre ordena el repliegue. Los refractarios son excluidos y nace el FPMR autónomo. El desconcierto es enorme y se genera una escisión por la izquierda. Los “autónomos” sucumben entre tres fuegos. Le dispara la resurreccionada democracia ya instalada en La Moneda, los servicios represivos de la dictadura aun vigentes y, como si fuera poco, según informes, la propia máquina del PC. El asalto al retén de Los Queñes -con el ulterior asesinato de los comandantes José Miguel y Tamara- son el canto de cisne de la guerrilla. Centenares se “descuelgan” y “los fierros” requisados. El “cese de hostilidades” se juzga por esa disidencia como alta traición. El Presidente Aylwin con apoyo del PS y asesoría “comunacha” organiza La Oficina para el soborno o  asesinato de frentistas… Estos hacen circular una nómina de condenados a muerte. Ignoro si en ese listado figura o no la personera ahora fallecida.

No es todo, la vieja estructura del PC –con no menos de 70 años- ya erosionada por las represalias de los servicios represivos de Pinochet, escindida por la izquierda por el éxodo rodriguista ahora soporta un quiebre por la derecha. Hacia 1989 Miguel Gorbachof inaugura una nueva política emblematizada en el glasnost y la perestroika. Se terremotea el Vaticano comunista. Antes había existido la ruptura de León Trotski, la rebelión patrióticocomunista de Tito o el divorcio Moscú-Pekín, pero ese Canaan de los “bolches” continuaba indemne. Incluso la denuncia de asesinatos de Stalin no alteraron la fe en esa superpotencia fundada por Lenín sobre la base del marxismo-leninismo que cada “militonto” encabezado por Gladys estiman una ciencia equivalente a la física quántica. Ahora factores diversos empujan ya no al “deshielo” o la “coexistencia pacífica”, sino a la democratización en lo político y a la reestructuración en lo económico.


ECOS CRIOLLOS DE LA PERESTROIKA

Ese quiebre por la derecha es fruto de cuadros y afiliados que como eco del derrumbe del denominado “socialismo real” comienzan a exigir una democratización interna de esa estructura partidaria piramidal, compartimentada y verticalista que con tanta pericia manejara por decenios Gladys. Se registra en la caldera una temperatura de renovación que, en cierto modo, animan los retornados que han hecho su exilio en Europa. Miran hacia ese “socialismo nórdico” y también “mediterráneo” –gradualista y filocapitalista-, pero que se exhibe sin tiranía, sin KGB, sin purgas y que, aunque no suprime la explotación ni las clases, permite un Estado asistencial y multiplica las oportunidades para "los condenados de la tierra”. Mientras proclaman “el derrumbe de las catedrales” fundan la Asamblea de Renovación Comunista ARCO y después, muy influido por un remoto eco del policentrismo de Palmiro Togliatti y del eurocomunismo de Enrique Berlinguer se agrupan en el Partido Democrático de Izquierda. Después, se sabe, obtienen matrícula y prebendas en la Concertación.

En esta escisión por la derecha que Gladys resuelve con el estilo staliniano de la expulsión figuran –entre otros- Fanny Pollarollo, Antonio Leal, Patricio Hales y Luis Guastavino. Este último coetáneo de nuestro “heroína”, en su momento, había sido, amén de varias veces parlamentario, un perro de presa de la cúpula en orden a cuidar la línea y excluir disidentes. Más aun, se sostiene que integraba la red de la KGB al interior del aparato. En el momento que el galeón soviético comienza a naufragar escapa hacia tiendas y doctrinas que hasta ayer denostaba como burguesas. Gladys muy apremiada se ve obligada a convocar el XXII Congreso. No logra imponer el sistema de “designaciones”, se somete a “votaciones” y las pierde. Se recurre entonces a cirugía plástica de urgencia generándole el cargo de Presidenta que es una especie de monarquía británica. En ese momento se margina Jorge Pavez, a  sazón jefe del magisterio quien funda Fuerza Social.



TERREMOTO EN  “LA GRANJA”

El siglo XXI lo inaugura aquel jerarca ruso de la mancha escarlata en la frente cuya gestión da luz verde al derrumbe de la URSS. El “soviethincha “  PC criollo –para usar una folklórica expresión de Luis “Condorito” Corvalán-  queda catatónico. Aquello es “acabo de mundo” para quienes, han sido colonos mentales del “país de las estepas”. Tanto así que doña Gladys con su máquina efectúa su “numerito” al respecto. Es acto público en un teatro de la calle San Diego repudiando a Gorbachof. Algunas  pancartas que portan los “militontos” lo denostan como “guatón traidor” (sic). La última bofetada al sistema lo asesta Yeltzin quien hasta suprime la bandera roja y restituye el pabellón zarista. Antes, por el “efecto dominó”, se han derrumbado todos los regímenes comunista de Europa oriental. El stalinismo subsiste sólo en Norcorea y Cuba. Entonces La Habana será el nuevo Moscú de la nomenklatura chilena. Tanto así que la ilustre enferma convalecerá –en clínica privada y elegante mansión- de su operación.

Antes de fallecer –aunque completamente ajena al fervor latinoamericanista- es condecorada por Fidel con la Orden “José Martí” y por el FSLN con la Medalla de Honor “César A. Sandino”. Son las paradojas de la política. La misma paradoja es su permanente denuncia de los militares golpistas de 1973 y después su apoyo al general Jaruselski quien da un cuartelazo pro PC –antes de la perestroika- en Polonia . Ni que decir que también adhiere al abortado putch cívicocastrense que está a punto de derrocar a Gorbachof. Nuevamente su doble discurso que destruye esa afirmación, según la cual es “consecuente”. Todo lo contrario su “vida y milagros” ha sido una retahíla de inconsecuencias. Además, su dolencia postrera y deceso se han prestado para una farándula que permite, por ejemplo, contemplar al Presidente Lagos cantando… La Internacional y los pabellones patrios de las FFAA flameando a media asta.


MORAL VICTORIANA


Para finalizar apenas tres  comentarios aparentemente con sabor a chisme... A quien fuera pareja de Gladys por años se le excluye de los homenajes. No nos sorprendamos, igual ocurrió con la Payita, amante de Allende. Sin duda, una moral victoriana que como “progre” el comunismo reprocha… Reprocha en las palabras, pero acatan en los hechos. En el caso de la extinta líder se estimó que exhibirlo estropearía la imagen de su esposo legal hoy detenido-desaparecido. En el caso del exPresidente  “la señora legítima” es doña Tencha y  la “intrusa” incomoda. A “el” y a “ella” se les barre bajo la alfombra. Nuevamente el doble standard. Peor aun, como un obispo el actual Secretario General Guillermo Teillier -ante las cámaras de TV- insiste que sería muy positivo que los retoños de Gladys se incorporen al… Partido. A lo que un muchacho comunista “del montón” –fuera de libreto- hostigado de tanta chapucería necrofílica interrumpe al nuevo faraón con la iconoclasta frase:”Ya pu, córtela, esto no es una dinastía"...