jueves, 14 de agosto de 2014

"TOMAS": VANDALISMO Y DELITO

Escucho que los docentes -la mayoría damas- aluden a los alumnos como "peques", "críos", "lolos", "chiquillos". Pienso que ellos mismos aceptan el trato de "tíos". Lo anotado -no es un asunto sólo de fórmulas- sino un síntoma del derrumbe de las jerarquías al interior de las instituciones escolares. Las consecuencias son -entre otras- la imposibilidad de generar silencio en el aula, las amenazas, groserías y  hasta agresiones de que son víctimas quienes enseñan.

En otra esfera, las "tomas" implican vandalismo y hurtos. Ejemplos recientes son lo acaecido en el Instituto Nacional, el Liceo Cervantes o el Liceo de Aplicación. Ni que hablar de como devastan la rectoría de la U del Mar. No hay sanción ninguna. Rectores y sostenedores, para no estropear la "imagen" suelen atribuir esos brotes de barbarie a "individuos ajenos al plantel". El afán de "inclusión" y el arrasamiento de la disciplina escolar encubren una indulgencia culpable. 

Lo anotado demuele la eficacia del proceso enseñanza-aprendizaje y los atentados a edificios e instrumentales  dañan la educación pública y merman la "calidad" exigida. No sé de ninguna crítica a la cobardía que suponen los agravios a los docentes. SERNAM no se pronuncia para defender a las profesoras que son víctimas frecuentes. Callan los diputados ayer dirigentes estudiantiles. Tal mutismo lo comparte el gremio magisterial. Todo esto empuja a las familias hacia los colegios particulares.