sábado, 16 de agosto de 2014

GLADYS MARIN: ULTIMO ANHELO

Con motivo de otro aniversario del deceso de la líder del PC “chileno” se recuerda que es velada en el viejo recinto del Congreso Nacional.. Allí tuvo escaño como diputada.  Un análisis de esa aspiración pone de manifiesto la honda vocación parlamentarista de la tienda de Recabarren. Ese afán de alcanzar las jerarquías –muy burguesas por lo demás- de senadores y diputados y las suculentas dietas ha sido el supremo afán de la cúpula del stalinismo criollo. Apoyada en la tesis de “la vía pacífica” queman medio siglo. No obstante, un fenómeno externo les “escupe el asado”, es decir, altera esa devoción por comicios, candidaturas, sufragios, escrutinios, cifras repartidoras e investiduras. Ese hecho es la victoria de los barbudos en Cuba.


Con "Patitas Cortas" Corvalán vemos a Gladys Marín en
manifestación adversa a Pinochet.
De 1959 en adelante el sumergido Galo González, Luis Corvalán y la Marín caminan con una piedra en el zapato. Los cubanos preguntan: “¿Es revolucionario el PC de Chile?” Esa plana mayor, como en un examen, responde: “si" La Habana sentencia: “Entonces, hagan la revolución. Nosotros les preparamos cuadros y los aprovisionamos de fierros”… Se retuercen y postergan. Presionados –después de un decenio- organizan el FPMR. Es ella, la Marín –convertida en Secretaria General- quien, apenas puede, lo liquida. Post mortem, regresa a lo de siempre, dicho de otro modo, al Parlamento con todo su boato y privilegios. Retorna, igual que los salmones, al nicho de origen. Pide sepelio allí y no en la CUT . Medítese al respecto.