martes, 2 de septiembre de 2014

COLONIALISMO CULTURAL

Desde siempre -al menos de 1810 en adelante- se acude a lo foráneo para resolver problemas internos. Entre devanarse el seso buscando una solución propia y la facilidad de copiar lo exótico no nos perdemos. Lo "extranjero" es lo europeo y, por extensión, lo estadounidense. 

Nadie escapa de ese imitacionismo que, en su semilla, es la pereza y la inseguridad. Ni derecha ni izquierda, ni gobierno u oposición, ni pudientes o indigentes, ni ilustrados o ignorantes... la inercia empuja a moros y cristianos al calco. 

La extranjero no se "adapta", sino se "adopta". En economía Pinochet y la Concertación nos tuvieron de rodilla ante Milton Friedman y la Escuela de Chicago. En el XIX opera como supremo gurú Juan Gustavo Courcelle Seneuil.Intoxica de librecambismo y sus discípulos triunfan en Concón y Placilla.

En pedagogía el plagio es escandaloso. Se menosprecia cualquier enfoque criollo y se remedan modelos escolares europeos mientras desfilan expertos euronorteamericanos divulgando teorías que luego se difunden desde las cátedras como versículos del Corán.

"El Mercurio" brinde tribuna a diversos "expertos" europeos y estadounidenses que opinan sobre asuntos escolares. En las Facultades de Educacion se cita -entre otros- a Piaget, Feuerstein, Vidorski en medio del respeto atávico por lo exótico. Eso es coloniaje mental.