martes, 16 de septiembre de 2014

PRENSA Y OPORTUNISMO

Aduladores ha habido siempre en la historia humana. Tomemos por caso a Nerón. Su séquito le hacía creer que era un gran cantante y experto lira cuando en realidad carecía de tales dotes artísticas.

Otro ejemplo. En 1815 Napoleón intentó recuperar el poder y se lanza desde la isla de Elba, rumbo a París. A continuación, veremos cómo el diario oficialista parisino Monitor, va cambiando sus titulares.

En los primeros días de marzo decía: “El antropófago ha salido de su guarida”, luego: “El ogro de Córcega acaba de desembarcar en el golfo de Juan”, unos días después: “El tigre ha llegado a Gap”, “El monstruo ha dormido en Grenoble”.

 “El usurpador fue visto a sesenta leguas de la capital”, “Bonaparte se acerca a grandes pasos, pero no entrará en París”, “Napoleón estará mañana entre nosotros”, “El emperador ha llegado a Fontanebleau”, por último: “Su Majestad Imperial entró ayer en el palacio de las Tullerías, rodeado de sus fieles súbditos”.

Al poco tiempo, Napoleón sería derrotado en Waterloo. Seguramente el periódico volvió a cambiar su línea editorial. Orejeros y chupamedias rodean a quienes    son exitosos. Propio de los sabios es olfatear las zalemas y    evitar
que nos ocupen los pulmones.