martes, 9 de septiembre de 2014

TV Y DOBLE STANDARD

Se detecta,  en los "rostros" de la TV, una grieta entre lo que expresan para consumo de la "televidencia"- y sus propias convicciones y comportamientos. Por cierto no sólo en ellos existe tal dualidad, pero inquieta que suceda en estos personeros porque no sólo entretienen, informan, sino también "educan". 


Comprender lo anotado precisa de ejemplos. Defienden a las "tribus urbanas": pokemones, punks, pelolais, góticos, rastas ... Los entrevistan. Los publicitan. Sin embargo, abominan un espécimen de ese tipo como retoño o enamorado de su hija.

Justifican a escolares con  embarazos prematuros e indeseados, pero se la juegan para evitar que sus hijas experimenten un "percance" equivalente. Defienden a una parvularia lesbiana. Sin embargo, no tolerarían que a sus infantes los eduque una persona con esa "opción" sexual. 

Promueven como "normal", "avanzado", "moderno", "in" aquello que, en su vida privada, esquivan o combaten. Ese es un doble standard. El pretexto siempre es "la moda" y  "el rating". Conclusión: el Padre Gatica aloja en la pantalla chica.