viernes, 26 de septiembre de 2014

REFORMA EDUCATIVA ¿CONFUSION?

Comienza ofreciendo "gratuidad". Ello supone que se estudia sin desembolsar un centavo. Siempre fue así. Imponen este principio el Presidente Pinto y su ministro de Instrucción Pública Amunátegui (1879).

Eso cambia con el Capitán General quien aplica la tesis económica del neoliberalismo de Chicago al sistema escolar. Esta "mercantilización" cristaliza en la Ley Orgánica Constitucional de Educación LOCE.

En cuatro gobiernos de la Concertación se deja intacta esa política. Altos jerarcas de la democracia se hacen accionistas de Universidades privadas y otros se convierten en "sostenedores" de cadenas de liceos subvencionados 

Ahora por presión estudiantil -en ebullición desde la revolución pingûina estallada al iniciarse el I gobierno de Bachelet- se escucha la consigna "fin del lucro". Se exige una educación de "calidad". Se reitera, definir la "calidad" es imposible.

Sin ofender a Cantinflas se
debe manifestar que el discurso
pedagógico hoy es una cantiflada.
Se acompañan a tal demanda la "desmunicipalización". Se juzga el "guiso" insuficiente y se anuncia el término del "copago". Ello tornará más atractivos esos planteles particulares acentuándose el abandono de las escuelas y liceos municipales.

Surge otro propósito: fin de la "selección" en los planteles emblemáticos. Con ello se masifican esos establecimientos. Pasarán a convertirse en liceos comunes y corrientes, En vez de examen de admisión habrá que optarse por la tómbola.

El debate pedagógico adquiere aun mayor complejidad al imponerse el ranking de la NEM (Notas de Educación Media). Con lo cual para inflar sus promedios cursos terminales de los emblemáticos se matriculan en colegios municipales.

Las "tomas" de establecimientos derivan en vandalismo y pillaje. Sorprende la ausencia de sanciones. En otra esfera, el magisterio exige se le consulte, La inconsecuencia: los docentes matriculan a sus hijos en colegios particulares.

Ahora declina el debate.  Quizàs por la proximidad de la PSU. El panorama se torna confuso. El primer confundido es el ministro del rubro y permanecen silenciosos los parlamentarios que ayer fueron líderes estudiantiles.